Los puritanos fueron un grupo protestante surgido en Inglaterra entre los siglos XVI y XVII. Su vida giraba en torno a una estricta observancia de la Biblia y a la piedad personal.
Asistencia dominical
Normalmente asistían a la iglesia dos o tres veces el domingo. La primera reunión se celebraba por la mañana y duraba aproximadamente dos horas. La segunda, por la tarde, tenía una duración similar. En la noche, se reunían para un servicio más breve, de alrededor de una hora.
Reuniones entre semana
Además de los servicios dominicales, los puritanos se congregaban varios días durante la semana. Los miércoles por la noche solían reunirse para una oración de mitad de semana, y los jueves organizaban estudios bíblicos o clases de catecismo.
Creían que la asistencia regular a la iglesia era esencial para fortalecer la fe, aprender sobre Dios, recibir aliento de la comunidad y adorar conjuntamente.