Contexto general
En la Edad Media la forma de pagar a los músicos dependía de su posición social y del tipo de música que ofrecían.
Músicos de corte
Los trovadores, juglares y demás artistas que servían en las cortes reales o señoriales disfrutaban de salarios fijos, a veces equiparables a los de funcionarios de alto rango. Además recibían hospedaje, comida y, en ocasiones, tierras.
Gremios y músicos urbanos
Los músicos afiliados a gremios (como los de los zapateros o los de los mercaderes) cobraban una remuneración regular establecida por el propio gremio, lo que les garantizaba una mayor estabilidad económica que a los itinerantes.
Artistas itinerantes y de pueblo
Los juglares y trovadores que recorrían caminos o actuaban en mercados y festividades populares ganaban muy poco. A menudo complementaban sus ingresos con oficios auxiliares: venta de objetos, reparación de instrumentos o trabajos agrícolas.
Conclusión
En resumen, cuanto mayor era el estatus social del músico y más prestigiosa la música que interpretaba, mayor era la probabilidad de recibir una paga digna. Los músicos de corte y los miembros de gremios estaban mejor remunerados que los artistas ambulantes que dependían del público popular.