Historia antigua

Misión espacial Apolo‑Soyuz

Al final de la Segunda Guerra Mundial, dos bloques antagónicos surgieron: EE. UU y la URSS, iniciando la Guerra Fría, que duraría hasta la caída de la Unión Soviética.

El enfrentamiento fue especialmente intenso entre 1947 y 1962, con amenazas nucleares, la crisis de Berlín, la Guerra de Corea y la instalación de misiles en Cuba.

Desde 1962 hasta 1977 se vivió una etapa de “détente”, marcada por la reanudación de relaciones diplomáticas y acuerdos de limitación de armamento. En este contexto se llevó a cabo la misión espacial Apolo‑Soyuz.

La carrera espacial era otro frente de la rivalidad: los soviéticos lanzaron el primer satélite (Sputnik, 4 de octubre 1957) y al primer hombre en el espacio (Yuri Gagarin, 12 de abril 1961). EE. UU creó la NASA en 1958 y alcanzó la Luna con la misión Apolo 11 el 21 de julio 1969.

Personajes

Richard Nixon – Presidente de EE. UU

Alexis Kosygin – Primer Ministro de la URSS

Gerald Ford – Presidente de EE. UU (posteriormente)

Leonid Brezhnev – Secretario General del Partido Comunista

Alexei Leonov – Cosmonauta soviético, primer hombre en realizar una caminata espacial

Misión espacial Apolo‑Soyuz

Procedimiento

El 24 de mayo 1972, los presidentes Richard Nixon y Alexis Kosygin firmaron el Acuerdo de Cooperación Espacial (ASTP, por sus siglas en inglés), que preveía el acoplamiento entre las naves Apollo y Soyuz.

Este pacto abrió la puerta a intercambios científicos y a visitas mutuas de astronautas y cosmonautas.

El 15 de julio 1975, a las 12:20 h, el Soyuz‑19 despegó de la Unión Soviética; a las 19:50 h, los estadounidenses lanzaron su módulo Apollo. Ambos lanzamientos fueron transmitidos en directo a nivel mundial.

El 17 de julio, las dos naves se acoplaron. Los comandantes Tom Stafford y Alexei Leonov estrecharon la mano mientras se abría el pasaje de aire; la imagen se difundió por todo el planeta.

Para evitar fricciones diplomáticas, se realizaron dos acoples, permitiendo que ambas tripulaciones trabajaran en la pequeña estación conjunta, donde llevaron a cabo experimentos y compartieron alimentos.

El 19 de julio las naves se separaron; la tripulación soviética regresó a la Tierra el 21 de julio y la estadounidense el 25 de julio.

Consecuencias

  • Diplomáticas: el encuentro en el espacio materializó la “détente” de la Guerra Fría y demostró que dos naciones rivales podían colaborar científicamente.
  • Científicas: el intercambio de conocimientos permitió, por primera vez, el acoplamiento de tecnologías distintas (frecuencias de radio, procedimientos, etc.) en órbita.
  • Posteriores: la misión no generó una colaboración continua; el siguiente acoplamiento entre EE. UU y Rusia no ocurrió hasta 1995, con el transbordador Discovery y la estación Mir.
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