Los caballeros medievales contaban con un número variable de sirvientes, que dependía de su fortuna, rango social, tamaño del hogar y funciones militares.
Consideraciones generales
El número de empleados podía oscilar desde unos pocos hasta decenas, e incluso más, según la riqueza y la posición del caballero.
Escuderos
Los escuderos eran jóvenes en entrenamiento que asistían al caballero con su armadura, armas y caballos. Un caballero podía contar con uno o varios escuderos.
Sirvientes del hogar
Incluían cocineros, limpiadores, criados, jardineros y demás personal encargado del mantenimiento cotidiano de la casa y de la familia del caballero.
Hombres de armas
Formaban parte de la retaguardia del caballero y eran soldados profesionales remunerados que lo acompañaban en batallas y campañas.
Damas de compañía
En el caso de caballeras o nobles femeninas, contaban con damas de honor o doncellas que asistían en el arreglo personal y la organización de eventos.
En resumen, la cantidad de sirvientes variaba considerablemente: los caballeros adinerados disponían de un séquito amplio, mientras que los de recursos modestos dependían de menos personal o de la ayuda familiar.