Historia antigua

La civilización del Antiguo Egipto

Civilización del Antiguo Egipto fue una de las más importantes que se desarrolló en la región del Creciente Fértil.

Ubicada en el extremo noreste de África, en una zona caracterizada por extensos desiertos y la gran llanura del río Nilo, la civilización egipcia surgió de la mezcla de varios pueblos, entre ellos los hamíticos, semitas y nubios, que habitaban la zona desde el Paleolítico.

Los primeros asentamientos permanentes aparecen en el Neolítico, cuando las comunidades comenzaron a depender más de la agricultura que de la caza o la pesca.

Alrededor del 4000 a.C. los núcleos antiguos dieron paso a pequeñas unidades políticas llamadas nomos, gobernadas por nomarcas. Estos se agruparon en dos reinos: el de Alto Egipto al sur y el de Bajo Egipto al norte.

En el 3200 a.C., Menes, señor del Alto Egipto, unificó ambos reinos y se convirtió en el primer faraón, iniciando el periodo dinástico, que se divide en tres grandes etapas: Imperio Antiguo, Imperio Medio e Imperio Nuevo.

Imperio Antiguo (3200‑2300 a.C.)

Durante esta época se completó la unificación del país. La capital pasó de Thinis a Menfis, situada en la región de El Cairo (actual capital de Egipto). El faraón, considerado una deidad, ejercía un poder absoluto. Entre 2700 y 2600 a.C. se construyeron las famosas pirámides de Guiza, atribuidas a los faraones Keops, Kefrén y Micerinos.

La civilización del Antiguo Egipto

Imperio Medio (2000‑1580 a.C.)

En esta fase los faraones recuperaron la autoridad que había sido debilitada por los nomarcas. Se descubrieron importantes minas de cobre en Palestina y de oro en Nubia. Entre 1800 y 1700 a.C. los hebreos, huyendo de Palestina, llegaron a Egipto. Más tarde, los hicsos, un pueblo nómada de origen asiático, invadieron el país y permanecieron hasta el 1580 a.C.

Imperio Nuevo (1580‑525 a.C.)

Marcado por la expulsión de los hicsos, un gran desarrollo militar y la conquista de amplios territorios. Los hebreos fueron esclavizados, pero alrededor del 1250 a.C., bajo el liderazgo de Moisés, lograron escapar en el episodio conocido como Éxodo, relatado en el Antiguo Testamento.

El apogeo de la civilización egipcia se alcanzó bajo el largo gobierno del faraón Ramsés II (1292‑1225 a.C.), quien derrotó a varias potencias asiáticas.

Tras su reinado, los conflictos entre sacerdotes y faraones debilitaron al Estado, facilitando nuevas invasiones. En 525 a.C. los persas, al mando de Cambises, derrotaron a los egipcios en la Batalla de Pelusio y tomaron el control del territorio.

A partir de entonces Egipto no volvería a ser independiente durante al menos 2500 años, pasando sucesivamente a ser provincia persa, ocupación macedonia, dominio romano, árabe, otomano y, finalmente, británico.

Las constantes invasiones influyeron profundamente en la cultura egipcia, sobre todo la helenística, que introdujo ideas griegas. La dinastía macedonia, conocida como ptolemaica o lagídica, incluyó a Cleopatra. Su hijo con Julio César fue el último rey ptolemaico; después, Egipto quedó bajo dominio romano y, más tarde, árabe, incorporando sucesivamente elementos cristianos y musulmanes.

Religión en la civilización egipcia

La sociedad egipcia estaba marcada por una profunda religiosidad politeísta. Adoraban a numerosos dioses, entre ellos Amon‑Ra, protector de los faraones; Ptah, protector de los artesanos; Thoth, dios de la ciencia y guardián de los escribas; Anubis, protector de la momificación; y Maat, diosa de la justicia.

Creían en la vida después de la muerte y en la reunificación del alma con el cuerpo, por lo que practicaban la momificación para preservar los cuerpos.

Ciencia en la civilización egipcia

Los egipcios desarrollaron la matemática y la geometría, principalmente para la construcción civil. Utilizaban raíces cuadradas, fracciones y calculaban áreas de círculos y trapecios.

La preocupación por las crecidas y bajantes del Nilo impulsó el desarrollo de la astronomía. Observando las estrellas, identificaron planetas y constelaciones.

Dividían el día en 24 horas, la semana en diez días y el mes en tres semanas. El año de 365 días se estructuraba en tres estaciones agrícolas: inundación, invierno y verano.

La práctica de la momificación les permitió conocer mejor la anatomía humana, realizando cirugías craneales y tratando enfermedades estomacales, cardíacas y fracturas.

La escritura egipcia evolucionó en tres formas:

La civilización del Antiguo Egipto

  • Jeroglífico: escritura sagrada de tumbas y templos; la más antigua, anterior al 3000 a.C., con más de 600 signos.
  • Hierático: simplificación de los jeroglíficos, usado en contextos religiosos y administrativos.
  • Demótico: forma popular, con alrededor de 350 signos, empleada en contratos y documentos cotidianos.

También te puede interesar:

  • Antiguo Egipto
  • Arte egipcio
  • Mitos egipcios