Origen y adopción
Gayo Octavio, conocido como Octaviano, era sobrino nieto de Julio César y, tras la muerte de éste, fue adoptado como su hijo legítimo.
Derecho a la sucesión
La adopción, formalizada en el 44 a.C., le concedió a Octaviano la condición de heredero legal bajo la legislación romana.
Ascenso al poder
Gracias a su posición hereditaria, Octaviano acumuló apoyo político y militar, y con el tiempo se proclamó el primer emperador de Roma bajo el nombre de Augusto.