En la historia de la humanidad, varios imperios destacaron por la fuerza y la organización de sus ejércitos. A continuación, se comparan brevemente los principales contendientes.
Los persas
El ejército persa se caracterizaba por su enorme tamaño y su estructura profesional. Integraba infantería, caballería y arqueros, y contaba con una flota naval sólida que reforzaba su dominio en tierras y mares.
Los romanos
El ejército romano también era muy numeroso y altamente organizado. Se dividía en legiones y cohortes, cada una con roles especializados, y disponía de una marina eficaz que protegía sus rutas comerciales y territorios.
Los griegos
Aunque más reducido que los persas y los romanos, el ejército griego resultaba extremadamente eficaz. Su tradición de entrenamiento físico, disciplina militar y liderazgo sobresaliente, junto con un equipamiento de calidad, le permitía enfrentar a fuerzas mayores con éxito.
Los egipcios
El ejército egipcio combinaba reclutas y soldados profesionales. Era bien equipado y estaba bien dirigido, y su poder naval complementaba las campañas terrestres, garantizando el control de los ríos y del mar Mediterráneo.
Los mongoles
En el siglo XIII, el ejército mongol se convirtió en la fuerza más temida del mundo. Su movilidad, brutalidad y dominio de la arquería a caballo le permitieron conquistar vastos territorios, destacándose por la velocidad y la precisión de sus ataques.