Descubrimientos arqueológicos

Ocho anfiteatros romanos que sorprenderán a los amantes de la historia romana

Ocho anfiteatros romanos que sorprenderán a los amantes de la historia romana

Sin duda, los anfiteatros romanos son una de las mayores demostraciones del poder cultural de Roma. Pocas imágenes, como la del Coliseo, pueden reflejar por sí solas la magnitud de los espectáculos: gladiadores, bestias, armas de guerra y, a veces, incluso barcos. Emperadores, senadores y gobernadores no escatimaban esfuerzos para mantener satisfechos a sus ciudadanos. Si al principio los juegos se celebraban en estructuras de madera improvisadas, la riqueza del Imperio a partir del siglo I d.C. propició la proliferación de imponentes edificios por todo el territorio.

En esta ocasión queremos presentar ocho anfiteatros que, más allá de los mejor conservados, resultan fascinantes por su historia, su ubicación o sus curiosas anécdotas.

Ocho anfiteatros romanos que sorprenderán a los amantes de la historia romana

Pompeya – Anfiteatro

Es el más antiguo que conocemos; su construcción data del 70 a.C., casi un siglo antes del Coliseo. Con capacidad para unos 20.000 espectadores, fue financiado por los duovir Marco Porcio y Cayo Quintio Valgo. Según algunas fuentes, en los calurosos veranos los asistentes eran rociados con agua perfumada. El anfiteatro quedó sepultado tras la erupción del Vesubio en el 79 d.C.

Una anécdota trágica quedó registrada por el senador e historiador Cornelio Tácito: en el 59 d.C., una pelea entre gladiadores de Pompeya y Nuceria degeneró en una violenta revuelta que terminó en numerosos muertos. El Senado, bajo Nerón, prohibió los juegos durante diez años, pero la prohibición se levantó tras un fuerte terremoto tres años después.

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Lucca – Plaza del antiguo anfiteatro

En la Toscana medieval, la ciudad de Lucca conserva los restos de un anfiteatro construido entre los siglos I y II d.C., con capacidad para unos 10.000 espectadores. Con el paso del tiempo, la estructura fue absorbida por las estrechas calles medievales y sus gradas se transformaron en viviendas.

En el siglo XIX, el arquitecto Lorenzo Nottolini diseñó una plaza de mercado vaciando el interior de la arena. Hoy aún se pueden observar fragmentos de las gradas originales integrados en tiendas y cafeterías.

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Pula – Anfiteatro

Ubicado en la costa adriática de Croacia, este es uno de los anfiteatros mejor conservados del mundo. Su construcción se inició en la época de Augusto y se completó bajo Vespasiano o su hijo Tito, alcanzando una capacidad de 23.000 espectadores.

Su excelente estado de conservación se debe a su uso continuo: funcionó como mercado y establo en la Edad Media y, a pesar de algunos saqueos, permaneció en manos públicas. Arquitectos venecianos del XV‑XVI siglo, entre ellos Andrea Palladio, se inspiraron en él para sus propios diseños.

Ocho anfiteatros romanos que sorprenderán a los amantes de la historia romana

Xanten – Anfiteatro

En el oeste de Alemania, el anfiteatro de Xanten fue desmantelado piedra a piedra para edificar la ciudad medieval. Hoy forma parte del Parque Arqueológico de Xanten, una recreación del mundo romano que atrae a miles de visitantes.

Fundada como colonia en el 98 d.C. (Colonia Ulpia Trajana), la zona albergó un anfiteatro cuya única evidencia son sus cimientos. Desde 1977, el recinto acoge espectáculos musicales, teatrales y la mayor recreación histórica de Alemania, celebrada cada dos veranos.

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Virunum – Posible escuela de gladiadores

En el sur de Austria, en la región de Zollfeld, se encuentran los restos de la antigua ciudad romana de Virunum, fundada bajo el emperador Claudio. Su pequeño anfiteatro, con capacidad para apenas 3.000 espectadores, presenta una construcción inusual: solo la parte inferior de las gradas está en piedra, mientras que la superior era de madera.

El hallazgo de losas con la imagen de la diosa Pax‑Némesis, ocultas junto a monedas de Constantino, ha llevado a algunos a especular que el recinto funcionó como escuela de gladiadores.

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Itálica – Anfiteatro

Situado en la actual provincia de Sevilla, España, Itálica fue una de las ciudades más prósperas de la Bética romana. El anfiteatro, encargado por el emperador Adriano, podía albergar a 25.000 espectadores, lo que lo convierte en uno de los más grandes del Imperio.

Problemas de drenaje provocaron inundaciones de lodo en la arena, ya que el edificio se erigió sobre el cauce de un arroyo. Hoy es famoso por aparecer en la serie “Game of Thrones”, lo que ha incrementado su afluencia turística.

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Arena de Nimes

Construida alrededor del año 100 d.C., la arena de Nimes, en el sur de Francia, tenía capacidad para unos 25.000 espectadores, similar a la de Itálica. A diferencia de esta, sus gradas se apoyan en grandes muros en vez de en la roca.

Tras la caída del Imperio, los visigodos la fortificaron, los condes de Toulouse la convirtieron en castillo y, durante la Edad Media, quedó parcialmente habitada. En el siglo XVIII se restauró para su uso como espectáculo; en la actualidad acoge corridas de toros, conciertos y los “Grandes Juegos Romanos” cada primer fin de semana de mayo.

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El Djem – Anfiteatro

El último de la lista se encuentra en Túnez, en la localidad de El Djem. Con capacidad para unos 35.000 espectadores, es uno de los anfiteatros más grandes del mundo y testimonio del enorme peso de la provincia africana del Imperio.

Construido probablemente durante la crisis del siglo III, el recinto se conservó prácticamente intacto porque la extracción de piedra en la época medieval fue escasa. Viajeros del siglo XVII describieron su estado como “casi completo”. Hoy se recomienda su visita para comprender la arquitectura y la logística de estos espectáculos.