Descubrimientos arqueológicos

Linant Pasha, el ingeniero que evitó el desmantelamiento de las pirámides de Guiza

Primeros años y formación

Louis Maurice Adolphe Linant de Bellefonds nació en Lorient, Francia, en 1798. Hijo de un marinero mercante, recibió una educación orientada a la navegación: matemáticas, dibujo y pintura, habilidades esenciales para los viajes de exploración.

A los quince años ya había navegado hasta Terranova. Aunque disfrutaba del mar, su verdadera pasión era la cartografía. En 1815 aprobó los exámenes y se incorporó como guardiamarina a la fragata Cléopâtre, recorriendo el Mediterráneo oriental (Grecia, Siria, Palestina y Egipto).

Linant Pasha, el ingeniero que evitó el desmantelamiento de las pirámides de Guiza

De artista a explorador egipcio

En el barco conoció al artista Auguste de Forbin, futuro director del Louvre, y al pintor Léon Matthieu Cochereau, quien murió durante el viaje. Linant sustituyó a Cochereau y quedó a cargo de dibujar ruinas arqueológicas de Atenas, Constantinopla, Éfeso, Acre y Jerusalén.

También participó en una caravana de camellos a Jaffa y descendió por el Nilo hasta El Cairo. Al terminar la misión, el wali egipcio Mehmet Ali le ofreció empleo, respaldado por una carta de recomendación de Forbin. Así, en 1818 Linant cambió el océano por los desiertos egipcios.

Exploraciones en Nubia, Siwa y el Sinaí

Entre 1818 y 1819 cruzó la primera catarata del Nilo y llegó a la Nubia baja. En 1820 se unió a la expedición del cónsul francés Bernardino Drovetti a la oasis de Siwa, donde realizó numerosos dibujos que ilustraron el libro Voyage à l'Oasis de Syouah (1823).

Linant Pasha, el ingeniero que evitó el desmantelamiento de las pirámides de Guiza

Más tarde acompañó al italiano Alessandro Ricci por la costa oriental del Sinaí, trazando jeroglíficos y planeando visitar Petra, proyecto frustrado por una rebelión otomana. Sin embargo, la idea de explorar la ciudad tallada en piedra quedó grabada en su mente.

Viajes al Sudán y descubrimiento de Meroe

En 1821 realizó dos misiones: una al Fayum y otra al Sudán, trabajando para el egiptólogo británico William John Bankes. Durante trece meses documentó monumentos como Messaourat y Naga y, en 1822, se convirtió en el primer europeo en alcanzar Meroe, la capital del reino de Kush, famosa por sus pirámides puntiagudas.

Obsesión por las fuentes del Nilo

Tras una breve estancia en Londres, donde se relacionó con la African Company, Linant se propuso descubrir las fuentes del Nilo. En 1827 llegó al Nilo Blanco, pero un enfrentamiento con poblaciones locales lo obligó a retirarse. Reintentó en 1831 bajo el auspicio de la Société de Géographie, aunque el wali lo desvió a buscar minas de oro en Atbai.

Linant Pasha, el ingeniero que evitó el desmantelamiento de las pirámides de Guiza

Los orígenes del Canal de Suez

Durante sus viajes por el Sinaí, Linant estudió los restos del Canal de Trajano y empezó a concebir la reconexión del Mediterráneo con el Mar Rojo. En 1831 fue nombrado Ingeniero Jefe de Obras Públicas del Alto Egipto, posición clave en la ambiciosa política de industrialización de Mehmet Ali.

El gobierno egipcio, además de reformas educativas y agrarias, construía canales de riego y presas en el Nilo. Fue entonces cuando Mehmet Ali propuso desmantelar las pirámides de Guiza para reutilizar sus bloques en la obra del futuro canal.

Linant Pasha, el ingeniero que evitó el desmantelamiento de las pirámides de Guiza

El ingenio de Linant

Ante la orden del wali, Linant fingió aceptarla y prometió entregar un estudio financiero. En el informe final demostró que extraer la piedra de una cantera sería mucho más barato que desmantelar las pirámides. Convencido, Mehmet Ali abandonó el proyecto, salvando así uno de los siete maravillas del mundo antiguo.

Esta anécdota está rodeada de dudas: algunos historiadores la atribuyen al cónsul francés Jean‑François Mimaut, y la única fuente que menciona a Linant como salvador es su propio relato. No obstante, la historia ha perdurado como símbolo del ingenio frente a la destrucción.

Legado y últimos años

Linant continuó trabajando en el proyecto del Canal de Suez, presentando su plan a la Compagnie Péninsulaire et Orientale en 1841 y a Ferdinand de Lesseps en 1844. Gracias a su influencia, el nuevo wali Mehmet Said concedió a la Compagnie Universelle du Canal Maritime de Suez la autorización para iniciar la construcción.

Se retiró en 1869, permaneció en Egipto, escribió sus memorias y, en 1873, recibió el título de pasha. Murió en 1883; su nombre sigue en calles y plazas egipcias, aunque la fama del canal quedó mayoritariamente asociada a de Lesseps.