Leonard Woolley y los descubrimientos en Ur
El arqueólogo británico Leonard Woolley es famoso por sus excavaciones en la antigua ciudad sumeria de Ur entre 1922 y 1934. Entre los hallazgos más destacados se encuentran las tumbas reales (c. 2700 a.C.), la estándar real de Ur y el famoso toro de cobre. Sus trabajos fueron acompañados por T. E. Lawrence (Lawrence de Arabia) y, más tarde, por el arqueólogo Max Mallowan, quien se casó con la escritora Agatha Christie durante una visita al yacimiento.
El hallazgo inesperado: una sala‑museo
Mientras desenterraban el complejo palaciego y el templo de Ur, Woolley descubrió una habitación que contenía docenas de objetos de distintas épocas, algunos con diferencias de varios siglos. Cada pieza estaba acompañada de un pequeño cilindro de barro con inscripciones en cuatro columnas: la primera en sumerio antiguo y las otras en tres lenguas diferentes, describiendo el origen y la importancia de cada objeto, como ocurre en los museos modernos.
Woolley concluyó que la sala no podía ser una coincidencia. En su libro Ur of the Chaldeans describió el espacio como “un museo de antigüedades locales mantenido por la princesa Bel‑Shalti‑Nannar, conocida como Ennigaldi‑Nanna”.
Ennigaldi, la primera curadora del mundo
Ennigaldi era hija de Nabónido, el último rey del Imperio babilónico (556‑539 a.C.) y considerado el primer arqueólogo por sus excavaciones en los santuarios de Sippar y Harran. Entre 550 y 530 a.C. reunió en una sala anexa a su palacio, el edificio llamado E‑Gig‑Par, una colección de artefactos que databan entre 2050 y 1400 a.C., algunos posiblemente heredados de Nabucodonosor II.
Ese espacio funcionó como el primer museo de la historia. Formaba parte de la escuela de sacerdotisas que Ennigaldi dirigía, donde utilizaba los objetos para enseñar historia, escritura y el dialecto femenino emesal.
La escuela ya tenía ocho siglos de antigüedad cuando Ennigaldi fue nombrada sacerdotisa del dios lunar Nannar en 547 a.C. Los restos del edificio que albergaba el museo se encuentran a solo 150 m al sureste de la zigurat de Ur, en el sur de Irak.
Destino de los hallazgos de Woolley
Los objetos descubiertos por Woolley están repartidos entre el British Museum, el Museo de la Universidad de Pennsylvania y el Museo Nacional de Bagdad.