Ernest Choquin Sarzec y los primeros hallazgos sumerios
El arqueólogo francés Ernest Choquin Sarzec es considerado uno de los descubridores de la civilización sumeria. Su interés por la arqueología surgió en 1872, cuando era vicecónsul en Basora y siguió las excavaciones británicas dirigidas por Sir Leonard Woolley en la antigua Ur.
En 1877 inició, por cuenta propia, la excavación del yacimiento de Ngirsu (actual Tel Telloh), en el sur de Irak, proyecto que prolongó hasta 1900. Los objetos hallados ampliaron enormemente el conocimiento del arte, la historia y la lengua sumerias.
Las estatuillas de Gudea
Entre los descubrimientos destacan una serie de 11 pequeñas estatuillas que representan a Gudea, ensi (gobernante) del estado de Lagash, que reinó entre 2144 y 2124 a.C. Desde la década de 1920 se han encontrado otras 16 figuras similares, a veces en excavaciones clandestinas o a través del mercado de antigüedades.
Algunas están talladas en alabastro y otras en diorita, una piedra exótica y costosa. Sus dimensiones varían: la más pequeña mide unos 18 cm y la más alta alcanza los 1,57 m. En general, las piezas más antiguas son las más pequeñas y representan a Gudea de pie o sentado, utilizadas en templos como ofrendas a los dioses. Casi todas llevan una inscripción que indica a qué deidad fueron dedicadas.
La Estatua B: el “arquitecto con el plano”
De entre las 27 estatuillas, una destaca por su singularidad: la conocida como Estatua B, conservada en el Museo del Louvre. Aunque le falta la cabeza, su valor es incalculable. Se le llama también “la estatua del arquitecto con el plano”.
Esta pieza muestra a Gudea como arquitecto del templo dedicado al dios principal del panteón lagashiano, Ningirsu. Tiene una altura de 93 cm y fue hallada por Sarzec en 1881, datándose entre 2350 y 2000 a.C. Gudea está sentado, vestido con una capa de bordes fruncidos.
Lo más sorprendente es que, sobre sus rodillas, sostiene una tabla que contiene el plano del propio templo, acompañado de un punzón y una regla graduada, y una extensa inscripción que ocupa casi toda la superficie.
El plano del templo y la metrología acadio‑sumeria
El plano está representado en proyección ortogonal y parece describir la pared exterior del santuario o templo. Sigue las convenciones de la arquitectura mesopotámica de ladrillos y adobe: muros gruesos reforzados con contrafuertes exteriores, puertas fortificadas con salientes y torres a los lados. Los muros encierran un espacio alargado e irregular, sin edificaciones internas; en los laterales y en la pared exterior se ubican pequeñas estructuras en los huecos.
La regla graduada mide 269 mm y, aunque está dañada, se distinguen 16 secciones de 0,0168 m cada una, con marcas del 1 al 6 separadas por espacios vacíos.
Al haber sido encontrada dentro del templo de Ningirsu y representar a Gudea con el plano del mismo templo, la estatua constituye, curiosamente, “un templo dentro de una estatua dentro de un templo”. Más importante aún, el plano y la regla han permitido a los investigadores reconstruir la metrología acadio‑sumeria, es decir, el sistema de medidas utilizado en la antigua Mesopotamia.
Bibliografía
Metrology and Mathematics in Ancient Mesopotamia (Jack M. Sasson, ed.) – Louvre Museum – “No Sound Comes from their Throats”: The Inscription on Statue B of Gudea, Ruler of Lagash – On Art in the Ancient Near East Volume II: From the Third Millennium BCE (Irene Winter) – Wikipedia.