El tapiz de Bayeux será prestado a Gran Bretaña
El histórico acuerdo entre Francia y Reino Unido se refuerza con el préstamo, dentro de los próximos cinco años, del tesoro medieval conocido como el tapiz de Bayeux, que se conserva en Calvados.
Detalle del tapiz: la flota normanda de Guillermo el Conquistador (1027‑1087) acercándose a la costa inglesa en Pevensey.
Un préstamo sin precedentes
Por primera vez en 950 años, el famoso tapiz abandonará territorio francés. Aunque el préstamo, previsto para 2022, sea temporal, será la primera vez que este icono del arte medieval salga de Francia. Según The Times, la decisión será anunciada por el presidente Emmanuel Macron el jueves 18 de enero, durante la 35ª cumbre franco‑británica.
El “tapiz”, en realidad un bordado de lana, narra con gran detalle la conquista de Inglaterra por Guillermo el Conquistador y muestra las distintas etapas de su ascenso al trono, así como los preparativos de la invasión. Consta de nueve paneles ensamblados en una sola pieza, mide 68,38 m de largo por 50 cm de ancho y se conoce también como el Tapiz de la Reina Matilde. Sus 58 escenas, con más de 1 500 personajes, recrean el cruce del Canal, la batalla de Hastings y el caos de los combates, combinando imágenes de cuerpos desmembrados, asaltos ecuestres y escenas casi rurales con criaturas fantásticas.
Historia y conservación
La primera referencia escrita al tapiz data de 1476, aunque se desconocen las circunstancias exactas de su creación. Exhibido en la ciudad de Bayeux, en el Centro Guillaume le Conquérant, rara vez se ha trasladado. Napoleón lo solicitó ver en 1803 durante sus preparativos para invadir Inglaterra, y estuvo en París en 1944 antes de regresar a Bayeux.
El tapiz, declarado monumento histórico en 1970 y registrado por la UNESCO en la memoria del mundo desde 2007, había recibido peticiones de préstamo que no prosperaron: una antes de la coronación de la reina Isabel II en 1953 y otra para el 900.º aniversario de la batalla de Hastings en 1966.
El futuro del préstamo
Aún se desconoce el lugar exacto de exposición en el Reino Unido ni la duración del préstamo, aunque, según The Times, se han mantenido “meses de conversaciones entre los responsables culturales de Londres y París”. Los británicos podrán admirar el original por primera vez, ya que hasta ahora solo disponen de una réplica victoriana de 1885 exhibida en el Museo de Reading (Berkshire).
Este gesto, en plena era del Brexit, busca fortalecer los lazos con el gobierno de Theresa May mediante una diplomacia cultural de “punto de cruz”.