Descubrimientos arqueológicos

Imágenes médicas confirman la muerte violenta del faraón capturado en el campo de batalla

Los escáneres de tomografía computarizada (CT) han confirmado la muerte violenta del faraón Séqénenrê Taâ II, perteneciente a la dinastía XVII (siglos XVII‑XVI a.C.). El faraón, cuyo nombre significa "Él, a quien Râ hizo valiente", fue hallado en 1881 en una cámara real en Deir el‑Bahari, cerca de Tebas, y sus restos mostraron múltiples heridas en el cráneo y el cuerpo.

Imágenes médicas confirman la muerte violenta del faraón capturado en el campo de batalla

El análisis de la momia, realizado por la Dra. Sahar Saleem de la Facultad de Medicina de la Universidad de El Cairo, reveló que el cráneo presentaba varias perforaciones y que los brazos estaban desarticulados y atados detrás de la espalda, lo que sugiere una captura en combate y una posterior tortura. Los resultados fueron publicados el 17 de febrero de 2021 en la revista Frontiers in Medicine, con la colaboración del egiptólogo Zahi Hawass, ex ministro de Antigüedades de Egipto.

Un episodio oscuro en la historia del Antiguo Egipto

Los hallazgos reavivan la crónica de la invasión hicsa (1650‑1550 a.C.), cuando una dinastía extranjera tomó el norte de Egipto. La revuelta del sur, liderada por Séqénenrê Taâ II al final de la dinastía XVII (c. 1558‑1553 a.C.), terminó con su captura y muerte. Anteriormente, en 1960, radiografías ya habían señalado lesiones craneales, pero los escáneres CT permitieron identificar con precisión las armas implicadas: un hacha, una punta de lanza y tres dagas, compatibles con los traumatismos observados.

Escáner del cráneo de Séqénenrê Taâ II, cuyas heridas faciales confirman una muerte violenta. © Dra. Sahar Saleem.

Imágenes médicas confirman la muerte violenta del faraón capturado en el campo de batalla

Los investigadores concluyeron que los golpes fueron dirigidos al rostro para deshonrar al rey y que provinieron de varios atacantes, lo que indica una ejecución pública y humillante.

Imágenes médicas confirman la muerte violenta del faraón capturado en el campo de batalla

Imagen 3D de los miembros superiores de la momia, con los brazos desarticulados y doblados en los codos; la deformación de las manos indica que fueron atadas por las muñecas. Créditos: Dra. Sahar Saleem / Frontiers in Medicine.

La muerte del faraón motivó a sus sucesores, como los príncipes Kamosis y Ahmose, a intensificar la lucha contra los hicsos. Inscripciones en la Estela de Carnavon, descubierta en 1954 en Karnak, relatan cómo Egipto finalmente expulsó a los invasores, inaugurando la dinastía XVIII y el llamado Nuevo Reino.

Según relatos, la rebelión se originó después de que el rey hicsa Apofis I exigiera la destrucción de los sagrados baños de hipopótamos de Tebas, ubicados a 800 km de Avaris. Aunque la acusación pudo ser una falsificación o una alegoría, los egipcios la percibieron como el pretexto definitivo para la guerra.

* El hallazgo original fue realizado por el arqueólogo francés Gastón Maspero (1846‑1916), entonces Director General de Antigüedades de Egipto. Los restos del rey, hallados en la dinastía XVII durante la invasión hicsa, mostraron un cráneo atravesado por múltiples heridas.