Descubrimientos arqueológicos

El cannabis se domesticó hace 12 000 años en China, según un nuevo estudio

Un estudio reciente ha logrado precisar el momento y origen de la domesticación, los patrones de divergencia posteriores y la diversidad genética actual del cannabis.

El cannabis se domesticó hace 12 000 años en China, según un nuevo estudio

Durante milenios, la planta se ha aprovechado tanto para la producción textil como por sus propiedades medicinales y recreativas.

Los investigadores, analizando genomas de cannabis de todo el mundo, afirman haber descubierto que los humanos comenzaron a cultivarla hace aproximadamente 12 000 años en China.

110 genomas completos que cubren todo el espectro del cannabis

Publicado el 16 de julio 2021 en Science Advances, el trabajo señala que la historia genómica de la domesticación del cannabis ha recibido menos atención que la de otras especies cultivadas, en gran parte por restricciones legales. Para superar esta limitación, el equipo reunió 110 genomas completos que abarcan desde plantas silvestres y cultivares históricos hasta híbridos modernos empleados en la producción de cáñamo e hidrocarburos psicoactivos.

Según los autores, la datación genómica indica que los ancestros domesticados de los tipos de cáñamo y de droga se separaron del cannabis basal hace unos 12 000 años, lo que sugiere que la especie ya estaba domesticada en el Neolítico temprano. “Contrario a la visión tradicional que sitúa el origen de la domesticación en Asia Central, nuestros resultados apoyan un origen único en el Este de Asia, en consonancia con las pruebas arqueológicas más antiguas”, afirman los investigadores.

Una planta cultivada con múltiples fines durante milenios

El análisis evolutivo del genoma del cannabis muestra que la planta ha sido cultivada con diversos propósitos durante varios milenios. Las variedades actuales de cáñamo y de droga provienen de una selección iniciada hace unos 4 000 años, orientada a optimizar la producción de fibras o de cannabinoides. Esta selección dio lugar a plantas de cáñamo altas y poco ramificadas, con fibras abundantes en el tallo principal, y a plantas de marihuana más cortas y densamente ramificadas, con abundantes flores para maximizar la resina.

El proyecto estuvo dirigido por Luca Fumagalli de la Universidad de Lausana y contó con la colaboración de científicos de Reino Unido, China, India, Pakistán, Qatar y Suiza.


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