Orígenes del aluminio
El descubrimiento del aluminio se remonta a 1808, cuando el químico inglés Sir Humphry Davy aisló una pequeña cantidad del metal mediante la electrólisis de la alúmina (óxido de aluminio).
Sin embargo, no fue hasta 1825 que el químico alemán Friedrich Wöhler logró producir mayores cantidades de aluminio mediante un proceso de reducción que involucraba potasio y cloruro de aluminio.
Producción comercial
La producción a gran escala comenzó en la década de 1880 con el desarrollo del proceso Hall‑Héroult, nombrado así por los científicos Charles Martin Hall y Paul Héroult, quienes, de forma independiente, descubrieron la reducción electrolítica de la alúmina disuelta en criolita fundida. Este método permitió fabricar aluminio en masa, reduciendo drásticamente su costo y facilitando su uso en numerosas industrias.