General del ejército de la dinastía Ming, Shen Yunying (1624–1660) tomó el mando tras la muerte de su padre en batalla. Es recordada por su valentía y lealtad.
Educada en artes marciales
Shen Yunying nació en China en 1624, hija del general Shen Zhixu. Desde pequeña mostró gran interés por las artes marciales y la estrategia militar. Gracias a una educación integral, pudo leer numerosos textos y formarse en estos temas. En su juventud se casó con un soldado del ejército Ming.
En aquella época China estaba bajo el gobierno de la dinastía Ming, que había iniciado su mandato en 1368. El joven emperador Tianqi, incapaz de gobernar, se convirtió en un títere del poder, lo que agravó una profunda crisis financiera y desencadenó una serie de rebeliones provocadas por el aumento de los impuestos.
General
Shen Yunying combatió junto a su padre y a su esposo en la provincia de Hunan, al sur de China, contra el levantamiento popular liderado por Zhang Xianzhong. En 1643, su padre murió cuando el ejército rebelde atacó la ciudad de Daozhou. Shen Yunying se infiltró en el campamento enemigo para recuperar el cuerpo de su padre, asumió el mando del ejército y defendió la ciudad con éxito, logrando la victoria. Por este hecho se le otorgó el cargo de youji jianjun.
Al igual que la también famosa general Qin Liangyu, Shen demostró extraordinarias habilidades estratégicas y militares. Sin embargo, en 1644 los ejércitos insurgentes de Li Zicheng y su esposa Gao Guiying tomaron Beijing, poniendo fin a la dinastía Ming. Afligida por la derrota y por la muerte de su padre y, poco después, de su esposo, Shen renunció a su cargo para ocuparse de los funerales de sus seres queridos.
Fin de su carrera
De regreso a su tierra natal para acompañar los restos de su padre y su esposo, Shen Yunying permaneció allí hasta el final de sus días y no volvió a ejercer la milicia. Dedicó sus últimos años a la educación de niñas, enseñándoles artes marciales. Falleció en 1660, a los 36 años.
Celebrada por su coraje y lealtad, Shen Yunying aparece en obras del siglo XVIII, en varios poemas —entre ellos los de la revolucionaria Qiu Jin— y en una ópera.