Luis de Velasco, IX virrey del Perú, nació en 1539 en Carrión de los Condes, hijo de Don Luis de Velasco y Doña Ana de Castilla. Junto a su padre viajó a México cuando este fue nombrado virrey de la Nueva España (1550‑1564) y permaneció en el territorio durante muchos años. Fue nombrado alcalde perpetuo de la Ciudad de México y corregidor de Zampoala, y más tarde sirvió como embajador en la corte del Gran Duque de Florencia. En 1589 fue designado virrey de México, tomando posesión el 27 de enero de 1590, y gobernó hasta el 5 de noviembre de 1595, cuando fue trasladado al virreinato del Perú, entregando el mando al Conde de Monterrey en Acolman.
Llegada al Virreinato del Perú
El 24 de junio de 1596 Luis de Velasco arribó a Lima, asumiendo el título de Marqués de Cañete y permaneciendo en el cargo hasta el 8 de diciembre de 1604. Al término de su gestión dejó un inventario de la situación del reino, destacando su preocupación por la educación pública: impulsó la fundación de colegios y escuelas. Durante su mandato murieron Felipe II (septiembre de 1598) y fue proclamado Felipe III; también se registró una rebelión de los araucanos que destruyó siete poblaciones, capturó a sus habitantes y mató al Capitán General Don García de Loyola mientras intentaba rescatar la Plaza de Puren. A comienzos del siglo XVII se realizó el primer censo de Lima, que registró 14.262 habitantes, y se celebró el quinto Consejo Provincial de Lima bajo la dirección del arzobispo Toribio de Mogrovejo, con quien mantuvo relaciones cordiales.
Obras y fundaciones
Entre sus obras destacan la fundación del poblado de Carrión de Velasco en el Valle de Huaura (1596), la casa para huérfanos de Luis Ojeda (1597), el noviciado de la Compañía de Jesús en Lima (1597), el seminario diocesano de Cuzco bajo la dirección del obispo Don Antonio de la Raya, la casa de los frailes franciscanos descalzos en el barrio de Rímac y la casa para mujeres arrepentidas de Doña María de Esquivel (1598). Al iniciar el siglo XVII su gobierno se caracterizó por la paz y el orden en el territorio peruano; los rumores de rebeliones en Cuzco y Huamanga resultaron ser infundados, pues los intentos de motín de curacas y nobles no prosperaron.
Regreso a la Nueva España
Al concluir su administración en Perú, Don Luis de Velasco regresó a México para descansar de su avanzada edad, pasando el tiempo entre las haciendas de Tutitlán y Atzcapozalco. El 16 de junio de 1607 recibió una real orden que le nombraba sustituto del Marqués de Montesclaros, recién nombrado virrey del Perú, en el virreinato de la Nueva España. Ingresó el 20 de junio de ese mismo año y gobernó por segunda vez hasta el 10 de junio de 1611, fecha en la que zarpó hacia Europa, convocado por el rey Felipe III para ejercer como presidente del Consejo de Indias. Durante este segundo gobierno recibió del rey el título de Marqués de Salinas. Murió en Sevilla el 7 de septiembre de 1617.