Un clásico atemporal, el nombre propio Louise alcanzó su mayor auge en el siglo XIX. Tras una larga fase de declive, vuelve a cobrar fuerza desde finales de los años 80 y, junto a su diminutivo Lou, se ha convertido en una de las primeras opciones de los padres para sus hijas. Su día de fiesta se celebra el 15 de marzo.
Origen y etimología del nombre Louise
Es la forma femenina de Louis y proviene del germánico, cuyo significado es “guerrero glorioso”. Existen numerosas variantes: Louisa, Loïse, los diminutivos Louisette y Louison (también usados para Louis) y los nombres compuestos Louise‑Marie (o Marie‑Louise) y Louise‑Anne, a veces contraídos en Louisanne. En la Edad Media se documentaban formas como Loyse y Louyse.
Santa Louise de Marillac (1596‑1660) estuvo cercana a San Vicente de Paúl y colaboró en sus obras. Fundó la congregación de las “Hijas de la Caridad”, que creció rápidamente. Fue canonizada en 1934 y su festividad es el 15 de marzo.
Uso y popularidad del nombre Louise
Aunque su forma masculina había sido ya muy popular, Louise apareció como nombre propio desde el siglo XV y se situó en el tercer puesto del siglo XIX, después de Marie y Jeanne. Esta gran popularidad se mantuvo hasta la década de 1930; luego, como víctima de la moda, decayó sin desaparecer por completo, para resurgir de forma notable a partir de 1980. Hoy Louise se mantiene entre los tres nombres femeninos más elegidos.
Gracias a su prolongada presencia, hay muchas Louise célebres: la aristócrata Louise de Saboya, madre de Francisco I; la poetisa del Renacimiento Louise Labé; la icónica figura de la Comuna de París Louise Michel. En la época contemporánea destacan la cantante estadounidense Louise Ciccone, conocida como Madonna, y la presentadora de televisión Louise Bourgoin.
Para profundizar
- 2000 nombres de pila y su historia, de Omer Englebert. Albin Michel, 2015.
- El libro de mi nombre: Louise, de Jules Lebrun. First, 2017.