Por Cláudio Fernandes
El concepto de tiempo histórico
Para comprender realmente qué es la historia, es imprescindible entender la noción de tiempo histórico. Este concepto no se explora con la profundidad que merece, aunque sea la base de cualquier estudio histórico.
Diferencia entre tiempo natural y tiempo histórico
El tiempo histórico no debe confundirse con el tiempo natural, aquel que rige los procesos físicos y biológicos del universo. Disciplinas como la geología, la astronomía o la historia natural nos ofrecen una visión del “histórico” del Universo, de la Tierra y de la vida, pero esa visión pertenece al ámbito del tiempo natural.
El tiempo histórico como experiencia humana
El tiempo histórico es el que perciben y viven los seres humanos, ligado al desarrollo de la economía, la política, la sociedad y la cultura. Varios filósofos y teóricos de la historia sostienen que el hombre enfrenta el tiempo de forma más dolorosa que cualquier otro animal, porque posee conciencia de su propia muerte. Esa conciencia impulsó la creación de civilizaciones y la necesidad de registrar lo que ocurre.
Los primeros intentos de medir el paso del tiempo
Los símbolos prehistóricos y los mitos de las culturas primitivas ya mostraban una visión del tiempo como un flujo que todo lo consume. La metáfora del río, frecuente en los mitos, ilustra esta idea: un río poderoso que destruye todo a su paso. El filósofo griego Heráclito utilizó la misma metáfora al afirmar que “nadie se baña dos veces en el mismo río”, resaltando que ni el hombre ni el río son idénticos en cada momento; “todo pasa”.
Consciencia histórica y registro de los hechos
La intuición del cambio permanente, junto a la creencia en principios inmutables (leyes morales, principios políticos, etc.), caracteriza al tiempo histórico. Esa percepción llevó al hombre a desarrollar una conciencia histórica y a sentir la necesidad de conservar los acontecimientos para que no se pierdan en el olvido, como ya señalaba Heródoto, considerado el “padre de la historia”.