historia historica

El pueblo antes de la guerra: ¿cuna del crimen y la violencia?

Introducción

En la Segunda República Polaca la vida rural estaba lejos de ser tranquila. La escasa presencia del Estado en los asentamientos aislados permitía que los campesinos resolvieran sus conflictos de forma violenta, a menudo sin temor a la justicia.

Disputas por cobre

En febrero de 1936 el periódico Dziennik Poranny informó de la expulsión de dos agricultores de Budziszewsko, cerca de Oborniki. Urbanek y su vecino Pawełek se enfrentaban constantemente por cuestiones de cobre. La pelea terminó cuando Urbanek, encolerizado, arrojó una piedra a Pawełek, que falleció horas después por una fractura de la base del cráneo.

Urbanek fue detenido tres días después y condenado a un año de prisión por homicidio involuntario.

Venganza con la escopeta

Bronisław Sielczan, de Podmarzyn, tomó la justicia por su mano tras una disputa territorial. Armado con una escopeta, mató a su vecino dándole un golpe mortal en la cabeza y trató de enterrar el cadáver. La familia del fallecido denunció el crimen y la policía lo descubrió.

Hermanos y el heno

En Golaszewice, Brzeziny, dos hermanos se pelearon por la posesión del heno del prado que separaba sus campos. Cuando uno regresó y descubrió que el otro había tomado el heno, se armó con un revólver y una bayoneta, disparó a su hermano y, tras el disparo, lo acabó con la bayoneta.

El pueblo antes de la guerra: ¿cuna del crimen y la violencia?

Ilustración de los asentamientos rurales en Małopolska, extraída de “Illustrated News”.

Conflictos en Sokolniki

En diciembre de 1921, en los pueblos vecinos de Sokolniki Górne y Sokolniki Dolne, la rivalidad se tornó en violencia. En una fiesta, una discusión escaló a un tiroteo: Jan Jaworski, líder de los de Sokolniki Dolne, fue asesinado por una revuelta armada que le disparó primero una pistola (que falló) y luego un rifle francés a escasa distancia.

El pueblo antes de la guerra: ¿cuna del crimen y la violencia?

Justicia al estilo campestre.

Peones armados

Los campesinos polacos solían portar una sorprendente variedad de armas: pistolas, rifles, bayonetas e incluso escopetas. En 1936, en Gierwaty (región de Vilna), una pelea entre aldeanos ebrios terminó con la intervención policial y el uso de una manguera de bomberos para dispersar a los agresores.

El pueblo antes de la guerra: ¿cuna del crimen y la violencia?

Gendarme frente a un bandolero de montaña, ilustración de “Secret Detective”.

Asaltos y robos

Los asaltos a casas rurales eran frecuentes. En febrero de 1936, tres hombres enmascarados irrumpieron en la vivienda de los Wesołowski en Pruszkowo (cerca de Bydgoszcz). Tras exigir el dinero, golpearon mortalmente al patriarca y abatieron a su esposa y a su hija con disparos.

El pueblo antes de la guerra: ¿cuna del crimen y la violencia?

Los Wesołowski perdieron 5.000 zł, equivalentes a unos 50.000 € actuales.

Otro caso similar ocurrió en Ostrów (cerca de Gostyń), donde el granjero Mróz resistió el asalto y su hijo logró herir gravemente a los asaltantes.

El pueblo antes de la guerra: ¿cuna del crimen y la violencia?

Una taberna rural asaltada por un “bandido de vacaciones”.

En Wiekowo (cerca de Gniezno) cinco hombres, aparentemente vecinos en disputa, irrumpieron en la casa de Maria Zychowa, golpearon a sus hijos y huyeron dejando cadáveres en el patio.

Conclusión

En la época de entreguerras, la violencia entre campesinos polacos era una constante, alimentada por disputas de tierras, recursos y honor. La falta de una presencia estatal eficaz convirtió a los pueblos en escenarios de venganza, robos y, en ocasiones, justicia sumaria.

Fuentes

El artículo se basa en documentos y literatura recopilados durante la elaboración del libro “Upadłe damy II Rzeczpospolitej”.