Durante siglos la moda femenina se diseñó sin pensar en la comodidad. La lucha por la emancipación incluyó también el derecho a vestir ropa práctica. En Polonia, el camino hacia los pantalones fue largo y lleno de resistencia.
Incluso la Biblia parecía oponerse: «Mujer no llevará ropa de hombre, porque es abominación al Señor tu Dios» (Deuteronomio). Por eso, en la Europa cristiana, cualquier incorporación de prendas masculinas al vestuario femenino generaba fuertes críticas.
En Francia, en 1933, se prohibió a las mujeres usar pantalones. La icónica actriz y defensora de los pantalones, Marlene Dietrich, recibió una advertencia policial en París por aparecer con chaqueta, pantalones de tiro alto, camisa blanca y corbata. Afortunadamente, sólo fue una amonestación, pero muestra la presión social que enfrentaban las mujeres elegantes.
Los primeros intentos en Polonia
En Polonia no se quedó atrás. Antes de la Primera Guerra Mundial, el diseñador Paul Poiret, inspirado en la moda oriental, introdujo los "trouser dresses". En 1911 la casa de moda Drécole i Béchoff presentó estos vestidos‑pantalón en las carreras de París.
La reacción del público fue de burla. La historiadora de moda polaca Alina Dziekońska‑Kozłowska señala que las pocas mujeres que aparecían con esas prendas eran ridiculizadas. El periódico local reportó la presencia de una mujer con pantalones como un escándalo.
Incluso surgió una parodia en la revista satírica "A…psik" (1911):
Hubo un tumulto, gritos y ruido
El ejército fue llamado a intervenir,
Para salvar la ovación
De una novata en jupe‑culotte.
El estilo nunca se popularizó ni en Occidente ni en Polonia; sólo actrices y bailarinas de tango lo adoptaron en el escenario, de ahí el nombre "trouser dance".
Entre guerras: poca tolerancia
Durante la Primera Guerra Mundial algunas mujeres usaron pantalones por necesidad, pero al término del conflicto volvió la norma prebélica: faldas y vestidos dominaban el guardarropa urbano.
Como comenta la bloguera Karolina Żebrowska, las mujeres que lucían el traje de Marlena Dietrich eran una rareza en las calles polacas. La historiadora Anna Sieradzka añade: «En la calle, en el trabajo, las mujeres nunca aparecían con pantalones».
Incluso la guía de moda de Janina Suchodolska (1937) enumeraba vestidos para "joven, trabajadora, pobre" sin mencionar pantalones.
Los pantalones llegan por la cocina y el deporte
Mientras salir a la calle con pantalones era impensable, la prenda se introdujo discretamente a finales del siglo XIX en actividades deportivas y recreativas.
En los años 20, las mujeres empezaron a usar pantalones para montar a caballo y esquiar. La larga falda dificultaba el movimiento y ponía en riesgo la salud; por eso, Suchodolska aprobó "pantalones a la altura del tobillo, mayormente azul marino" para la práctica deportiva.
Las amazonas y las motoristas fueron pioneras: adoptaron pantalones y pantalones anchos para montar a caballo o conducir. En la playa y en casa, los pijamas con pantalones se convirtieron en la primera pieza aceptada del vestuario femenino, según Cally Blackman.
La verdadera emancipación
El salto definitivo ocurrió a finales de los años 50. Durante la Segunda Guerra Mundial, mujeres combatientes y participantes del Levantamiento de Varsovia ya usaban pantalones por necesidad.
Fue la moda francesa la que legitimó los pantalones como prenda elegante y cotidiana. En los años 60, los pantalones se consolidaron; la foto de Carnaby Street (Londres, 1966) ilustra la nueva normalidad.
Aun así, en Polonia las niñas no pudieron llevar pantalones a la escuela hasta finales de los años 60; la infracción podía conllevar una reprimenda o incluso la expulsión, según Żebrowska.
Con la creación del primer traje femenino por Yves Saint‑Laurent en 1966, la resistencia desapareció. Los años 70 marcaron la hegemonía total de los pantalones en el vestuario femenino.
Bibliografía
- Anna Sieradzka, Fashion in pre‑war Poland. Everyday, sports, evening, wedding, children's, underwear, PWN 2013.
- Cally Blackman, 100 Years of Fashion, Arkady 2013.
- History of fashion, ed. Marnie Fogg, Arkady 2016.
- Krzysztof Łoszewski, From skirt to pants. History of men’s fashion, Bosz 2014.
- Kate Mulvey, Melissa Richards, The canons of beauty. The changing image of a woman 1890‑1990, Arkady 1998.
- Alina Dziekońska‑Kozłowska, Women’s fashion of the 20th century, Arkady 2007.
- Karolina Żebrowska, Polish beauty. One hundred years of fashion and style, Horizon 2018.