historia historica

La bestia bajo la sábana de María Leszczyńska

El monstruo de Gévaudan asesinó aldeanos y atormentó los salones de la reina. Al parecer, también trajo mala suerte a la única mujer polaca en el trono francés…

Gargantas desgarradas, entrañas roídas y marcas de garras: así describían los testigos la criatura que, en el verano de 1764, empezó a aterrorizar la zona de Gévaudan, en el sur de Francia.

La primera víctima fue una niña; poco después, el animal atacó a un grupo de niños. Aunque los hechos parecían obra de un lobo o de varios, la prensa de la época los presentó como un castigo divino para los pecadores franceses, encarnado en una bestia infernal.

El pánico se apoderó de la región. París envió al ejército y a François Antoine, armero del rey Luis XV y gran cazador. Tras una intensa caza, el 21 de septiembre de 1765 el enviado real abatió al lobo más grande. En sus entrañas se hallaron huesos de oveja y restos de una tela roja. Sus dientes, garras, musculatura y poderosa cola coincidían con la descripción del monstruo, por lo que el animal fue taxidermizado y enviado a Versalles como prueba de que el peligro había sido eliminado.

La bestia bajo la sábana de María Leszczyńska

Una mansión francesa observando la bestia disecada. Curiosamente, no todos quedaron aterrorizados por el espectáculo (fuente: dominio público).

Menos dientes que la zarina

En el palacio de los monarcas franceses, la enorme lobo llegó a los aposentos de la reina María Leszczyńska, esposa polaca de Luis XV. En octubre, durante varios días, la criatura fue mostrada a embajadores y dignatarios con gran pompa: primero cubierta por una gran sábana y, al retirarla, se revelaba su horror.

Los visitantes británicos no quedaron impresionados. Criticaron que el “infame monstruo” no era más que un lobo grande, del tamaño de un mastín gigante. Horace Walpole, hijo del primer ministro británico y autor de la primera novela gótica, bromeó diciendo que la bestia apocalíptica tenía seis dientes menos que la zarina Catalina II, enemiga de la República de Polonia.

La reina retiró el animal del salón. Pero el terror no había terminado: el monstruo de Gévaudan volvió a atacar. ¿Sería la bestia exhibida simplemente una víctima accidental de la caza, o su descendencia había enloquecido?

La bestia bajo la sábana de María Leszczyńska

Jean Chastel: ¿héroe que abatió al lobo con una bala de plata o criminal? (foto del monumento conmemorativo donde se disparó al monstruo).

¿La bala de plata puso fin al caso?

Otro lobo de Gévaudan fue abatido por Jean Chastel el 19 de junio de 1767. Para entonces, la bestia había registrado más de ciento cincuenta ataques y al menos cien víctimas.

Chastel disparó una bala de plata rociada con agua bendita y grabada con una cruz, gesto que reforzaba la idea de un origen sobrenatural. Hasta hoy no se sabe si el animal era realmente un lobo o alguna otra especie; se barajaron hipótesis que incluían hienas o galgos afganos.

También se habló de hombres lobo, o de un loco disfrazado que aprovechaba la moral decadente de la época para aterrorizar a los pecadores. Incluso se ha sugerido que el propio Chastel podría haber sido ese personaje siniestro.

La bestia bajo la sábana de María Leszczyńska

La bestia durante la caza de Marie‑Jeanne Valet. Monumento de Philippe Kaeppelin junto a la iglesia de Auvers.

El relato sobrenatural se intensifica cuando, tras la exhibición del lobo taxidermizado en los aposentos de María Leszczyńska, la vida de la reina se vio empañada por una serie de tragedias. El 20 de diciembre de 1765 falleció su hijo y heredero al trono, Luis Fernando de Borbón. En febrero de 1766 murió su padre, el ex rey de Polonia Stanisław Leszczyński. Finalmente, el 24 de junio de 1768, María misma murió en Versalles.

¿Coincidencia o una nueva maldición que perseguía a la dinastía francesa?