historia historica

Jihad nazi: ¿Podría Hitler haber ganado la guerra con la ayuda del islam?

Jihad nazi: la fantasía de Hitler sobre una alianza con el islam

El 29 de abril de 1945, a un día de suicidarse, Adolf Hitler habría pensado que bastaba con combinar el nazismo con la yihad para cambiar el curso de la Segunda Guerra Mundial. En su bunker, el Führer imaginó una ofensiva sagrada en nombre del profeta y un levantamiento masivo en Oriente Medio.

Según algunos testimonios, Hitler llegó a decir: «Todo el mundo islámico temblaría ante nuestras victorias. Egipto, Irak y todo el Oriente Próximo estaban listos para rebelarse». Esta visión, aunque exagerada, reflejaba la creencia de que una alianza con los musulmanes podría ser «brillante» para el Tercer Reich.

El papel del gran mufti de Jerusalén

El nazismo encontró a un ferviente aliado en Mohammad Amin al‑Husayni, gran mufti de Jerusalén desde 1921 y una de las figuras musulmanas más influyentes de la época. Desde 1933, los mensajes antisemitas de Hitler resonaron entre al‑Husayni y otros radicales.

Jihad nazi: ¿Podría Hitler haber ganado la guerra con la ayuda del islam?

Al‑Husayni encabezó campañas de odio contra la población judía palestina y, durante la revuelta árabe de 1937, organizó ataques contra judíos y británicos. Tras ser expulsado de Jerusalén, se refugió en Beirut y, más tarde, en Bagdad, donde colaboró con el nacionalista pro‑nazi Rashid Ali al‑Gailani.

En mayo de 1941, tropas iraquíes rodearon la base aérea británica de Habbaniya. El intento de levantamiento contó con la ayuda de un pequeño contingente de fuerzas especiales alemanas y algunos bombarderos de la Luftwaffe, pero la falta de recursos y el inminente ataque a la Unión Soviética limitaron su impacto.

Jihad nazi: ¿Podría Hitler haber ganado la guerra con la ayuda del islam?

Frustrado por la escasa ayuda alemana, al‑Husayni viajó a Italia disfrazado de mujer y de allí a Alemania, donde en noviembre de 1941 se reunió con Hitler. El Führer le prometió que, de alcanzar el Oriente Medio, el objetivo sería «destruir a los judíos que viven en tierras árabes bajo protección británica».

Ese mismo año, alrededor de 20 000 musulmanes se incorporaron a la unidad bosnia de la Waffen‑SS, impulsados por la propaganda del mufti. Al‑Husayni planeó un nuevo levantamiento a gran escala y, en sus discursos en Berlín, describió a los judíos como la causa de la guerra y el caos mundial.

Jihad nazi: ¿Podría Hitler haber ganado la guerra con la ayuda del islam?

El mufti propuso que los nazis centraran sus esfuerzos militares en el norte de África, creando ejércitos árabes equipados que pudieran avanzar hacia Egipto, Palestina, Siria e Irak, y que apoyaran insurgencias locales. Sin embargo, Hitler consideró que la campaña contra la Unión Soviética era prioritaria.

Según Christopher Hale, si el Tercer Reich hubiese seguido el consejo del mufti y trasladado sus principales fuerzas al Oriente Medio, habría podido derrotar a los británicos debilitados en Egipto y Palestina, lanzar ataques aéreos sobre Tel Aviv y, potencialmente, cambiar el resultado de la guerra.

Aunque la hipótesis de un «jihad nazi» es intrigante, nunca se materializó. La única concentración establecida en África del Norte fue el campo de Trnava, cercano a Túnez, creado poco antes de que los Aliados expulsaran a Rommel de Libia.

Fuentes

  • Christopher Hale, Hitler's Executioners. Europe's dirty secret, 2012.