historia historica

Roy Sullivan y sus siete descargas eléctricas

¿Suerte o mala suerte? El hombre alcanzado por el rayo siete veces

Se desconoce si Roy Sullivan consideraba su vida una cuestión de suerte o de mala suerte, pero lo que sí es cierto es que, en sus 71 años, fue alcanzado por un rayo en siete ocasiones distintas.

Las probabilidades de que una persona sea alcanzada por un rayo en una tormenta son de aproximadamente 1 entre 10.000. Aun con esa cifra tan baja, el guardabosques Roy Cleveland Sullivan, que trabajó en el Parque Nacional Shenandoah (Virginia, EE. UU.), vivió esta improbable sucesión de incidentes sin perder la vida.

Sullivan entró en el Guinness World Records como la persona con más impactos de rayo documentados. El curador del parque, R. Taylor Hoskins, registró meticulosamente cada uno de los siete episodios y los médicos que lo atendieron confirmaron su relato.

Guardabosques, una profesión de alto riesgo

Nacido el 7 de febrero de 1912 en el condado de Greene, Roy provenía de una familia humilde y, desde pequeño, ayudaba a su padre en el campo. En una de esas jornadas, una descarga eléctrica alcanzó la hoz que sostenía; sin testigos, el suceso quedó en el olvido, hasta que…

Roy Sullivan y sus siete descargas eléctricas

En 1936 comenzó a trabajar como guardabosques en el recién creado Parque Nacional Shenandoah. Su labor, aunque aparentemente rutinaria, lo exponía a un riesgo mayor que el de la población general: el estado de Virginia registra entre 35 y 45 días de tormenta al año, lo que incrementa la probabilidad de ser alcanzado por un rayo.

Los siete impactos que marcaron su vida

Abril de 1942: mientras se refugiaba en una torre de observación sin pararrayos, fue alcanzado al salir del edificio. Sufrió quemaduras graves, la rotura de una uña y su calzado quedó perforado, pero sobrevivió.

1969: conduciendo un camión durante una tormenta, una rama encendida por el rayo cruzó la carretera. Al no cerrar las ventanillas, Roy recibió el golpe, perdió el conocimiento y gran parte de su cabello se quemó. El vehículo se detuvo al borde de un precipicio.

Roy Sullivan y sus siete descargas eléctricas

Desde entonces, el guardabosques desarrolló un temor intenso a las tormentas.

Julio de 1970: fue electrocutado en el patio de su casa, sufriendo una lesión en el hombro pero sin daños mayores.

Primavera de 1972: otro impacto mientras trabajaba; su cabello se incendió nuevamente, aunque logró apagar las llamas. A partir de este episodio, Sullivan afirmó sentirse perseguido por la fatalidad y comenzó a llevar siempre consigo una botella de agua.

Agosto de 1973: al intentar evitar una tormenta que se acercaba, el clima lo siguió. Al detener el coche, recibió otro golpe que le dejó quemaduras en el cuerpo.

Junio de 1976: durante una patrulla, el rayo lo alcanzó en la cabeza, provocándole quemaduras en el pecho y el tracto digestivo, y le dejó la pérdida de audición en un oído. Ese mismo año se retiró tras 36 años de servicio y se mudó a Dooms, Virginia, donde instaló pararrayos de siete pies de altura alrededor de su casa, sin éxito.

Roy Sullivan y sus siete descargas eléctricas

Una versión relata que su esposa, Pat, también fue alcanzada mientras colgaba la ropa, pero Roy salió ileso.

Un récord solitario y una vida marcada por la tragedia

El constante temor de los vecinos a ser electrocutados hizo que Roy se aislara socialmente. Un día, mientras caminaba con el jefe de guardabosques, este, al oír el trueno a lo lejos, le dijo en tono irónico: "Nos vemos luego".

El aislamiento y la ansiedad provocaron una profunda depresión. El 28 de septiembre de 1983, Roy fue encontrado muerto en su cama con una herida de bala en el abdomen. Las autoridades determinaron que se trató de un suicidio, aunque algunos sospechan que su esposa pudo haber tenido alguna implicación.


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