Los sobrenombres de los monarcas no siempre fueron elogios. Algunos reflejaban defectos, desgracias o simplemente la ironía de sus contemporáneos. A continuación, los diez apodos medievales que más avergonzaron a sus dueños.
10. Pantalones Peludos
Ragnar Lodbrok, figura semilegendaria de los vikingos, recibió el mote Pantalones Peludos por la extravagante vestimenta de piel que describen las sagas nórdicas. Según la tradición, esos pantalones le salvarían de la mordedura de un dragón durante una expedición para rescatar a su futura esposa.
9. El Deshuesado
Ivar el Deshuesado, hijo de Ragnar, es un personaje histórico que lideró una gran invasión a Inglaterra en la segunda mitad del siglo IX, conquistando Northumbria y estableciendo colonias vikingas. Su apodo probablemente alude a una enfermedad ósea, como la osteogénesis imperfecta, que le provocaba fragilidad en los huesos.
8. Bluetooth
Haroldo I de Dinamarca, conocido como Bluetooth, introdujo el cristianismo en su reino y, siglos después, su nombre inspiró la tecnología inalámbrica. El origen del sobrenombre es debatido: algunos lo relacionan con el color azul‑gris de sus ropas, otros con una pronunciación extranjera de su título.
7. Patita de Liebre
Haroldo "Patita de Liebre" era hijo ilegítimo de Canuto el Grande. Aunque su reinado fue breve y poco destacado, su apodo surgió de su afición a la caza, donde demostraba gran destreza.
6. El Indeciso
Etelredo II, apodado El Indeciso, reinó en Inglaterra durante una época de constantes ataques vikingos. Su incapacidad para organizar una defensa eficaz llevó al saqueo del país y a la pérdida de la corona en varias ocasiones.
5. Espada Blanda
Juan Sin Tierra, hijo menor de Enrique II Plantagenet, recibió el sobrenombre Espada Blanda por su falta de éxitos militares y su reputación de debilidad frente a sus hermanos y a los nobles ingleses. Su reinado está marcado por la pérdida de territorios franceses y la firma de la Carta Magna, vista como símbolo del debilitamiento del poder real.
4. El Maravilloso
Boleslao II de Polonia, también llamado El Maravilloso, fue un príncipe polémico cuya vida estuvo marcada por conflictos familiares, la pérdida de territorios como Cracovia y la fragmentación de Silesia. Su conducta libertina y sus disputas con la Iglesia le granjearon una reputación negra en las crónicas de la época.
3. El Porquero
Ivaylo, conocido como El Porquero, fue un campesino búlgaro que se rebeló contra la invasión tártara en el siglo XIII. Tras organizar una eficaz defensa, llegó a ser proclamado zar de Bulgaria, aunque su reinado fue breve y terminó con su muerte en 1280.
2. El Impotente
Enrique IV de Castilla, llamado El Impotente, tuvo una vida privada escandalosa que minó su autoridad. Sus múltiples matrimonios y la sospecha de que sus hijos no fueran suyos provocaron una crisis dinástica que culminó en su deposición y en la anarquía que precedió al reinado de su hermana Isabel la Católica.
1. Coproním
Constantino V, apodado Coproním ("el de la caca"), gobernó el Imperio Bizantino en el siglo VIII. Fue un ferviente iconoclasta que ordenó la destrucción de imágenes religiosas y la quema de manuscritos. La propaganda de sus opositores exageró su crueldad, llegando a afirmar que contaminó la fuente bautismal con excrementos, lo que provocó que sus restos fueran exhumados y arrojados al mar siglos después.