historia historica

Batalla contra los proyectiles

La Semana de los Clásicos ha vuelto. Del 19 al 27 de marzo la Antigüedad será el tema central, bajo el lema ¡A las armas! En la época clásica la guerra y las victorias honorables eran fundamentales; los emperadores romanos debían ser generales victoriosos para garantizar la seguridad del Imperio. Algunos lo lograron con facilidad, pero la mayoría, como Calígula (37‑41 d.C.), no tuvo mucho que celebrar.

Calígula en los Países Bajos

Poco después de ascender al trono, Calígula intentó compensar su falta de experiencia militar librando campañas en las fronteras noroeste del Imperio, al estilo de sus predecesores. Tras una breve campaña contra los teutones, en el otoño de 39 d.C. obtuvo su primera victoria: la rendición de Adminio (o Amminus), hijo del jefe de la tribu británica de los Catuvellauni, que había buscado apoyo romano tras ser exiliado por su padre.

Al poco tiempo, el emperador empezó a planear una gran expedición para apoderarse de "toda la isla". Es probable que Adminio le haya proporcionado información sobre Britania y que buscara la ayuda del emperador para recuperar su posición. No se conoce el contenido exacto de sus mensajes, pero los hallazgos arqueológicos indican que los romanos se preparaban para una invasión en el invierno de 39/40.

Durante ese periodo se fundó el Praetorium Agrippinae en Valkenburg, una cuartel general que lleva el nombre de Agripina, madre de Calígula. Estudios dendrocronológicos demuestran que en 40/41 se construyó un fuerte cerca de Alphen aan de Rijn y otro en De Meern. Además, la base naval de Velsen volvió a ponerse en marcha y se hallaron numerosas monedas caligulinas en Vechten. Todo ello apunta a una reforzada infraestructura logística que permitiría transportar y, sobre todo, abastecer a decenas de miles de soldados a lo largo de la costa del Mar del Norte.

Todo indica que el propio emperador estuvo involucrado directamente. En el año 40 d.C. llegó a los Países Bajos; barriles de vino hallados en Vechten y Valkenburg llevan la inscripción de los viñedos de Calígula, lo que sugiere su presencia. Como era habitual, no viajó solo, sino acompañado de su corte y de tropas.

La legión debía recoger conchas

Sin embargo, la invasión nunca se realizó. Suetonio, secretario imperial con acceso a numerosos documentos, relata lo siguiente:

"Alistó su ejército en la orilla del Océano como si fuera a poner fin a la guerra. Colocó armas y máquinas de asedio sin que nadie entendiera sus intenciones. De repente ordenó que se recogieran conchas, que llamó 'botín del océano para el Capitolio y el Palatino', y que se llenaran cascos y bolsillos con ellas. Como recuerdo de esa victoria, erigió una alta torre de la que, como el Faro, se enviaban señales de fuego por la noche para guiar a los barcos. Prometió a los soldados una donación de cien denarios y les dijo: 'Id felices, id ricos'" (Suetonio, Calígula 46).

La escena resulta absurda: los soldados recogen conchas como si fueran botín de guerra. Algunos historiadores modernos ponen en duda la fiabilidad del pasaje; otros intentan interpretar su simbolismo.

Una hipótesis reciente sugiere que la palabra "conchas" podría referirse a pequeñas embarcaciones, no a moluscos. Según esta teoría, los barcos ingleses derrotados en la preparación de la invasión fueron recogidos como trofeos. No obstante, la literatura antigua nunca usa "conchas" con ese sentido y la idea de guardar embarcaciones en cascos resulta poco plausible, lo que sugiere una posible tergiversación por parte de Suetonio y Aurelio Víctor.

Victoria simbólica sobre el océano

Si tomamos el relato literalmente, hay dos escenarios posibles. El primero plantea que Calígula planeaba una invasión, pero sus tropas se acobardaron tras el limitado éxito de la campaña anterior. Tacito menciona que el emperador tenía planes para invadir Britania, pero que los abandonó rápidamente y que sus empresas contra Germania quedaron sin resultado.

El segundo escenario considera la acción como una victoria simbólica. El emperador desafía al mar desplegando tropas y máquinas de asedio en la costa, navega brevemente y regresa a tierra, imitando a Alejandro Magno, quien, según Arriano, cruzó el Océano Índico y sacrificó toros a Poseidón. En este sentido, las "conchas" serían botín simbólico de los dioses, los trirremes capturados se exhibirían en el triunfo romano y, quizá, un príncipe inglés habría sido llevado en procesión.

Esta interpretación me parece la más convincente. La actividad logística en el Rin y el testimonio de Tacito indican una invasión planificada; la "victoria" sobre el océano habría sido una ceremonia previa que quedó truncada por el asesinato de Calígula.

¿Batalla en Katwijk?

¿Dónde tuvo lugar la famosa "batalla de las conchas"? Calígula estuvo en los Países Bajos y había acabado de combatir a los germanos. Suetonio dice que desplegó sus tropas "como si quisiera dar fin a la guerra", lo que sugiere que el enfrentamiento se dio contra los germanos, no contra el mar. Sin embargo, la tradición local menciona una torre sumergida cerca de Katwijk, conocida como la "torre de Kalla" (abreviatura de Calígula). Dibujos del siglo XVI‑XVII muestran restos de una fortaleza romana en Katwijk, aunque excavaciones recientes (2014) no hallaron vestigios, probablemente debido a la erosión costera.

Es posible que la "batalla" descrita por Suetonio haya ocurrido en la playa de Katwijk, donde los soldados recogieron conchas como símbolo de victoria sobre el océano. Los barcos usados en la supuesta travesía pudieron haber sido exhibidos en el desfile triunfal en Roma, aunque la literatura antigua no especifica si se mostraron las conchas como trofeos.

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