Quienes adoptan el llamado "Estilo de Vida Paleo" evitan granos, azúcares refinados y alimentos con aditivos artificiales. El mantra popular dice: "Lo que no estaba en el menú del cavernícola, tampoco pertenece a tu dieta". Pero, ¿qué consumía realmente el hombre de la prehistoria? ¿Existió alguna vez una dieta paleo auténtica?
Paleo Lifestyle, la revista
Paleo Lifestyle es la revista que ha estado circulando por mi casa durante unas semanas. Se trata de un brillante glossy repleto de recetas y fotos de platos que parecen sacados de la época de los cavernícolas: gachas antiguas con chocolate y coco, ensalada de cangrejo y aguacate, sopa detox y pan de plátano. Algunos ingredientes son difíciles de encontrar o costosos, pero pueden sustituirse fácilmente (por ejemplo, usar mantequilla en lugar de aceite de coco o azúcar granulada en vez de azúcar de flor de coco). Sin embargo, esas sustituciones alteran la intención original del concepto.
Paleoproof
El editor en jefe, Mitchel van Duuren, asegura que sus recetas son "paleoproof", es decir, que comer al estilo paleo brinda energía: "Cuando tienes hambre, tu cuerpo no busca comida, sino nutrientes".
El lema es claro: "Si un ingrediente no estaba en el menú de un cavernícola, tampoco pertenece a tu dieta". Pero, ¿qué alimentos estaban realmente disponibles para nuestros antepasados?
Cazadores de mamuts y otros grupos
Van Duuren habla de los humanos que vivieron entre 150 000 años atrás y el inicio de la agricultura (≈ 10 000 años atrás), sin especificar a qué población se refiere. ¿Se trata de los Homo sapiens del Etiopía cálida del Eemiense (≈ 120 000 años), que podrían haber subsistido de pescado y frutas? ¿O de los cazadores de mamuts europeos, nómadas de la última glaciación (Weichseliano, 116 000‑11 000 años), que seguían manadas de mamuts, bisontes y renos?
En cualquier caso, la disponibilidad de alimentos dependía enormemente del entorno. Si viajáramos al pasado, el menú de un cavernícola no incluiría flores de coco ni aguacates, sino los recursos locales: raíces, frutos silvestres, carne de caza y pescados.
Un día según la revista: miércoles
Para ilustrar la brecha entre la propuesta moderna y la realidad prehistórica, elegí el menú sugerido por la revista para un miércoles:
- Desayuno: Batido rico con chocolate y aguacate
- Almuerzo: Frittata de espinacas y carne picada
- Cena: Tiras de ternera con shiitake y brócoli
- Postre: Flan de chocolate
Los ingredientes listados incluyen leche de almendra, pasta de almendra, aguacate, plátano, tiras de ternera, miel orgánica, cebollino, brócoli, tomates cherry, chía, huevos, jengibre, salsa de soja sin gluten, cubitos de caldo vegetal, sal marina celta, ajo, aceite de coco, azúcar de flor de coco, dátiles Medjool, nuez moscada, pimentón, polvo de oliva, chips de chocolate negro, cacao puro, carne picada, aceite de sésamo, shiitake, cebolla, extracto de vainilla y espinacas frescas.
Transporte hipermoderno
Al buscar esos productos descubrí que muchos provienen de lugares lejanísimos: dátiles de Israel, cebollas de Países Bajos, ternera de Irlanda, aguacate, ajo y brócoli de España, tomates cherry de Marruecos, coco de Costa de Marfil y jengibre de Perú. La suma supera los 10 000 km en línea recta.
Recrear el menú paleo de Paleo Lifestyle depende, pues, de una red global de transporte de alimentos que el hombre prehistórico nunca tuvo. En otras palabras, la dieta propuesta es imposible de seguir sin la logística moderna.