La Edad de Oro en la televisión
La Edad de Oro está en el centro de atención de Kennislink. No solo nosotros: la cadena NTR/VPRO ha emitido una serie documental sobre el famoso siglo XVII, vinculada a un libro y a una exposición en el Museo de Ámsterdam. Maarten Prak, profesor de Historia Económica y Social en la Universidad de Utrecht, comenta su papel como asesor de la serie.
El reto de llevar el siglo XVII a la pantalla
Todo comenzó con un problema. Como historiador, Prak conoce mejor que nadie cómo describir vívidamente el siglo XVII, tema sobre el que ha escrito varios libros y artículos tanto para el gran público como para colegas. Pero la televisión requiere imágenes en movimiento, algo que el siglo XVII no ofrece. Tenían dos opciones: recrear escenas de la época o seguir a un reportero. Eligieron la segunda, con Hans Goedkoop, quien buscó personajes interesantes que, en lugares emblemáticos, narraran la historia. Además, la serie enlaza el pasado con la actualidad, algo que el historiador considera fundamental.
Ejemplo de conexión histórica
“Tomemos a Ben Knapen, exsecretario de Estado para Asuntos Europeos y Cooperación al Desarrollo, que aparece en el tercer episodio. Ha escrito un libro sobre Johan van Oldenbarnevelt y conoce bien la Unión Europea actual. Entrevistarlo sobre ambos temas permite una transición natural”, explica Prak.
El papel del historiador
¿Qué más hizo además de aportar expertos? “Tuve que verificar que todo fuera correcto. Los creadores son historiadores, pero no especialistas del período. Conversé mucho con los editores y mi libro Golden Age. The riddle of the Republic sirvió como obra de referencia. A veces siento que mi libro se ha convertido en una película”.
“La estructura de cada episodio recibió especial atención para que la información se asimile mejor. La serie tiene una función didáctica, así que la organización fue clave. He visto cada capítulo al menos tres veces y he comentado detalles. Mi esposa, que lo veía, a veces no entendía la falta de cohesión interna”.
¿Qué tan fiel es la serie al siglo XVII?
¿Ofrece una buena imagen del siglo XVII? “Es la mejor representación posible con los conocimientos y el presupuesto disponibles para una audiencia masiva, ya que se emite en prime time. Pero nunca se podrá transmitir en la TV lo incómodo que era vivir en esa época. Recuerden que se vivía en una Pequeña Edad de Hielo, mucho más fría que hoy”.
“Las casas, incluso las de los ricos, apenas podían calentarse. La ropa y el calzado eran de calidad pobre; una enfermedad significaba dolor insoportable o una intervención quirúrgica sin anestesia”.
“El olor era insoportable. Los canales funcionaban como alcantarillas abiertas; los desechos se vendían a campesinos sin instalaciones sanitarias, acumulándose en cubos durante días. La gente vivía entre la suciedad, los insectos y las ratas. Además, la costumbre de bañarse era escasa, pues se consideraba poco saludable”.
“En verano, el calor intensificaba el hedor de los canales y los más acomodados se refugiaban en sus casas de campo. La situación se asemeja a las calles sin pavimentar y abarrotadas de la India actual: sucia, ruidosa y caótica, algo que la televisión no puede captar”.
Momentos destacados
¿Cuál es el mejor momento de la serie? “El mejor momento es la emoción que transmiten los participantes. Por ejemplo, el grupo de recreación que representa batallas en el episodio 3. El actor que interpreta a Mauricio de Nassau dice con emoción que no puede estar a la sombra del gran hombre. Esa intensidad no se logra con los libros de historia”.
Fascinación por la Edad de Oro
¿De dónde surge su fascinación? “Hay dos razones. Primero, los problemas actuales ya existían en el siglo XVII: migraciones, religiones y costumbres extrañas, y la cuestión de la integración. Hoy vemos debates similares con la población musulmana, lo que hace que la Edad de Oro resulte tan pertinente”.
“Segundo, muchos rasgos que consideramos típicamente holandeses nacieron entonces. La tulipomanía, por ejemplo: la tulipa pasó de ser una curiosidad a un símbolo nacional. Hoy el 90 % del mercado mundial de flores pertenece a los Países Bajos”.
“Otro ejemplo es la línea de circunvalación de la Randstad, que surgió con los canales de navegación del siglo XVII. Los barges tenían horarios fijos, lo que permitía viajar de ciudad en ciudad de forma cómoda y rápida, algo que sorprendía a los extranjeros”.
El siglo XVII como punto de inflexión
¿Fue el siglo XVII un punto de quiebre? “Sí. Los Países Bajos se convirtieron en una nación nueva, tanto literal como figuradamente. Se drenaron tierras, se creó el cinturón de canales de Ámsterdam y florecieron la arquitectura y la pintura. Muchas instituciones actuales, como Elsevier, se inspiran en esa época para reforzar su prestigio”.
En definitiva, los holandeses siguen mirando hacia atrás, y la Edad de Oro sigue siendo una época de gran popularidad.
Maarten Prak es profesor de Historia Social y Económica en la Universidad de Utrecht y especialista en la Edad de Oro. Su libro Golden Age. The riddle of the Republic (2002) ha sido reeditado con nuevos capítulos sobre literatura, letras, ciencia y filosofía, y traducido a varios idiomas, incluido el chino, dirigido a estudiantes y al público interesado en conocer la vida en la Edad de Oro.