historia historica

Cómo el perro pasó de lobo a nuestro mejor amigo

El conjunto de nuestros ancestros provocó adaptaciones genéticas en los lobos. Con el tiempo, estos carnívoros evolucionaron hacia perros capaces de digerir almidón, pasando de ser animales salvajes a fieles compañeros de cuatro patas que guían a los ciegos y duermen a nuestro lado.

El papel de los desechos

Los perros fueron probablemente las primeras mascotas, incluso antes de que aparecieran los animales de granja como ovejas, cerdos o vacas. Sin embargo, aún se discute cuándo y dónde surgió el perro a partir del lobo. ¿Los humanos adoptaron cachorros de lobo para la caza o la vigilancia? ¿O la domesticación coincidió con el abandono del nomadismo y la adopción de una vida sedentaria?

Investigadores suecos, noruegos y estadounidenses sostienen que la domesticación se aceleró cuando el ancestro de los perros aprendió a digerir almidón, una adaptación vinculada al surgimiento de la agricultura hace unos 11 000 años. Los lobos empezaron a frecuentar los desechos de los asentamientos agrícolas, encontrando una fuente constante de comida. Estudios previos sugerían una separación entre lobos y perros hace unos 10 000 años, posiblemente en el sudeste asiático o el Oriente Próximo.

Comparación del ADN

El equipo liderado por Erik Axelsson identificó 36 regiones genéticas específicas entre 3,8 millones de variantes estudiadas en perros y lobos, que probablemente influyeron en la domesticación. Diecinueve de esas regiones contienen genes clave para la función cerebral, ocho de los cuales están relacionados con el desarrollo del sistema nervioso. Estos genes podrían explicar la reducción de agresividad que distingue a los perros de sus ancestros lobunos.

Además, se seleccionaron diez genes implicados en la digestión del almidón y el metabolismo de grasas.

Vida en la granja

Los genes vinculados al metabolismo del almidón fueron cruciales durante la evolución. Los cultivos agrícolas son ricos en almidón; los lobos que podían aprovechar esa fuente de alimento tenían una ventaja selectiva. El estudio reveló que los perros poseen muchas más copias de los genes responsables de descomponer el almidón que los lobos analizados.

Con la llegada de la agricultura, los lobos se encontraron en un nuevo entorno donde la capacidad de digerir almidón era esencial. De manera paralela, el genoma humano también experimentó adaptaciones a una dieta rica en almidón, lo que sugiere una evolución conjunta entre humanos y perros.

Cronología de la domesticación

Los autores concluyen que la domesticación del perro ocurrió entre 7 000 y 30 000 años atrás. Mencionan el hallazgo de restos de un lobo canino de 33 000 años en las Montañas Altái de Siberia, datado antes del Máximo Glacial (26 500‑20 000 años). Es posible que la domesticación iniciara entonces, pero se interrumpiera por la expansión de los hielos. También se citan fósiles de perros de 11‑12 000 años encontrados en tumbas de Israel.

Actualización (marzo 2013)

Un estudio publicado el 6 de marzo de 2013 en *PLoS One* confirmó que el lobo de las Altái, de 33 000 años, está genéticamente más próximo al perro moderno que a los lobos actuales, reforzando la idea de que la relación entre humanos y perros se estableció muy temprano. En períodos intermedios la interacción pudo ser intermitente: a veces los lobos convivían con humanos, otras veces se alejaban y regresaban años después.

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