Prithviraj Chauhan (c. 1150‑1192) fue el hijo del rey Someshwar y la princesa de Kalchuri, Rani Karpurdevi. Según la crónica *Prithviraj Vijay*, nació el 12 de Jyestha en el año Vikrama Samvat 1234. Dominaba varios idiomas y el arco, y se decía que era un maestro del discurso.
Tras la muerte de su padre en 1173, Prithviraj ascendió al trono con la protección de su madre. Su reino se extendía desde el noroeste de la India hasta Haryana, Rajasthan, Punjab, Delhi, Madhya Pradesh y partes de Uttar Pradesh. Construyó el fuerte de Taravari (Tarain) en Karnal, que sería escenario de su destino.
El primer error: la inacción frente a los Chalukyas
En 1175 Muhammad Ghori cruzó el río Indo y capturó Multan; en 1178 atacó Gujarat, entonces bajo el dominio de los reyes Chalukya (Solanki). Su ejército pasó por el territorio de los Chauhan y dejó su huella en los templos y en la caída del gobernante Bhati Lodhruv. Prithviraj, siguiendo el consejo de su ministro Kadambavasa, decidió no intervenir, lo que permitió a Ghori consolidar su posición en la región.
Si los Chauhan hubieran aliado fuerzas con los Chalukyas para enfrentar a Ghori, es posible que el invasor nunca se hubiera instalado en la India. En lugar de ello, Prithviraj mantuvo una postura de distancia que costó una oportunidad estratégica.
El segundo error: la traición interna de Jaichand
Jaichand, rey de Kannauj, fue un aliado confuso y, según relatos, se declaró traidor al capturar a la princesa Sanyogita, lo que provocó la alianza de Muhammad Ghori con fuerzas indias rivales. Este pacto interno debilitó la coalición contra los invasores y permitió que Ghori atacara con mayor eficacia.
La desunión entre los reinos hindúes dejó a Prithviraj sin los apoyos necesarios para resistir la invasión musulmana, y sus aliados, que antes luchaban juntos, terminaron siendo enemigos.
El tercer error: la liberación repetida de Ghori
Las crónicas medievales relatan que Prithviraj capturó a Ghori en varias ocasiones (al menos 8‑16 enfrentamientos según distintas fuentes) y, en cada ocasión, lo liberó sin castigar ni reclamar daños. Este patrón de clemencia permitió a Ghori regresar y planear su última ofensiva.
En la Batalla de Tarain de 1192, después de una breve tregua nocturna, Ghori atacó de noche y logró derrotar al ejército de Prithviraj, lo que marcó el fin de la dinastía Chauhan.
El desenlace: la caída de Tarain y sus consecuencias
La derrota en Tarain abrió paso a la expansión musulmana en la India norte, transformando la política, la cultura y la sociedad de la región durante siglos. El legado de Prithviraj Chauhan sigue siendo objeto de debate entre historiadores y la tradición oral.
Lecciones históricas y la necesidad de una visión estratégica
El episodio demuestra que la cooperación entre estados y la eliminación de amenazas son cruciales para la supervivencia de una nación. El estancamiento y la clemencia excesiva ante invasores peligrosos pueden tener consecuencias fatales.
Conclusión
El reinado de Prithviraj Chauhan refleja la complejidad de la política india del siglo XII. Sus decisiones, tanto de unión como de inacción, ofrecen valiosas lecciones sobre liderazgo, estrategia y la importancia de la unidad frente a amenazas externas.