historia historica

Shapods, blemas y criaturas fantásticas bajo la sombra de Genghis Khan

El auge del comercio entre Europa y Asia en el siglo XIII

Durante el siglo XIII los contactos comerciales entre Europa y Asia se consolidaron. Se intercambiaban oro y plata de Sumatra, Corea y Malasia; maderas aromáticas como el sándalo, el bambú y el árbol de alcanfor; inciensos y almizcle; piedras preciosas como rubíes y zafiros de Ceilán e India; y, por supuesto, especias como la nuez moscada, la pimienta, la canela y el clavo.

¿Qué imagen tenía el occidente de Asia?

A pesar de los continuos intercambios a través del Mediterráneo, la visión occidental de Asia estaba impregnada de mitos, leyendas, relatos mágicos y geografías fantásticas. En la sombra de Genghis Khan (el líder mongol comparado a menudo con Alejandro Magno por haber unificado gran parte del continente) aparecen verdaderas galerías de monstruos: los shapods (seres de un solo pie), los blemas (criaturas con la cara sobre el vientre), los cynocephalus y panozi (seres de orejas gigantes) y otras criaturas que también aparecen en las novelas de Umberto Eco (El nombre de la rosa y Baudolino).

Shapods, blemas y criaturas fantásticas bajo la sombra de Genghis Khan

Del mito a la realidad: Alejandro Magno y la percepción del Oriente

¿Cómo surgió esta mezcla de mito y realidad? La idea que los griegos tenían del Oriente e India proviene de las conquistas de Alejandro Magno. Tras la victoria en Gaugamela y la caída del Imperio persa, Alejandro cruzó la meseta iraní, fundó varias Alejandrias y llegó hasta la cuenca del Indo (327 a.C.). Sus campañas dejaron una huella profunda en la cultura y la literatura, mezclando lo histórico con lo legendario.

El legado romano: entre datos y fantasía

En la época romana también era difícil separar la información veraz de los relatos míticos. Los romanos conocían la ruta de las especias que llegaban desde la península arábiga, pero carecían de datos fiables sobre el interior asiático y sus habitantes, limitándose a los ecos de las expediciones alejandrinas.

Shapods, blemas y criaturas fantásticas bajo la sombra de Genghis Khan

Autores como Pomponio Mela (siglo I d.C.) dejaron obras geográficas en latín (De Chorographia, Cosmographia, De situ orbis) que pretendían describir el mundo conocido. Plinio el Viejo (23‑79 d.C.) compiló la Naturalis Historia, una enciclopedia que influiría en la Edad Media. Más tarde, Gayo Julio Solino (siglo III) en su Collectanea rerum memorabilium citó a Plinio describiendo a los habitantes de la India como monocles, seres de una sola pierna y extraordinarios saltadores.

Los mongoles y el auge de los relatos fantásticos

El encuentro con los mongoles abrió la puerta a un mundo fantástico que se desdibujó rápidamente. Los europeos buscaban el origen de las especias, las gemas y los tejidos que utilizaban en la liturgia cristiana. A finales del siglo XIII circuló una supuesta carta dirigida al Papa Alejandro III y al emperador Federico I que describía un gran reino cristiano en Asia gobernado por un «sacerdote‑rey» llamado Prete Gianni. Aunque la carta era propaganda, aludía a hechos reales: la presencia de reinos turco‑mongoles en Asia central y comunidades cristianas nestorianas a lo largo de la Ruta de la Seda.

Sin embargo, los occidentales estaban dispuestos a aceptar cuentos como el fuego que rodea el Paraíso Terrenal en el extremo oriental, o la Montaña del Imán situada en el Océano Índico, capaz de atraer todo metal de los barcos. Algunas leyendas incluso sugerían construir barcos sin clavos para evitar que se hundieran. Una vez más, mito y realidad se entrelazaban.

Fuentes y bibliografía

Grousset, R., L’empire des steppes. Attila, Genghis Khan, Tamerlan, París, 2001.

Phillips, E.D., Genghis Khan and the Empire of the Mongols, Newton Compton, 2008.

Stahl, W. H., The Science of the Romans, Bari, Laterza, 1962.


Publicación siguiente