Un manjar del Renacimiento tardío
Esta receta de arroz con leche de almendras data del siglo XV y proviene de un texto del célebre cocinero renacentista Maestro Martino da Como. En aquella época se preparaba sobre todo en días de ayuno, como la Cuaresma, o durante la convalecencia.
Contexto histórico
En el norte de Italia el arroz era todavía un cereal “nuevo”, introducido recientemente por los árabes. La receta refleja la curiosidad de los cocineros renacentistas por experimentar con este ingrediente exótico.
Ingredientes (para diez porciones)
- 1 libra (≈450 g) de almendras peladas
- ½ libra (≈225 g) de arroz de grano corto
- ½ libra (≈225 g) de azúcar
- Leche de cabra o cualquier leche vegetal (opcional)
- Agua fresca y tibia
Preparación
- Pelá las almendras hasta que queden blancas y reservá.
- Lavá el arroz dos o tres veces con agua tibia, luego cocínalo en agua clara hasta que esté bien cocido. Retiralo del fuego y dejá que se seque.
- Triturá las almendras muy finamente, humedeciéndolas y enjuagándolas repetidamente con agua fresca para evitar que suelten aceite. Después, diluí la pasta en agua fría y colala para obtener leche de almendra.
- En una cacerola, herví la leche de almendra con la mitad de la libra de azúcar. Cuando empiece a hervir, incorporá el arroz cocido.
- Retirá la cacerola del fuego y remové frecuentemente con una cuchara de madera para que el arroz no adquiera sabor a humo. Cociná a fuego lento unos 30 minutos, o hasta que la mezcla espese.
- Si preferís, podés sustituir la leche de almendra por leche de cabra o cualquier otra leche disponible, siguiendo el mismo procedimiento.
- Serví tibio o frío, espolvoreado con un poco más de azúcar o canela al gusto.
Esta receta muestra la combinación de sabores dulces y la técnica de usar leches vegetales que ya se practicaba en el Renacimiento.