Introducción
En el siglo XVIII, los culottes eran una prenda esencial del vestuario masculino, muy cercana al periodo de la Revolución Francesa. Como se describe en este artículo de referencia, los culottes marcaban la diferencia entre la aristocracia y la población.
¿Cómo se confeccionaban?
Se trataba de unos pantalones cortos y elegantes que terminaban justo por encima de la rodilla y se cerraban con una fila de botones preciosos. Sobre ellos se llevaban medias de seda brillante, lujosas y costosas, que quedaban totalmente a la vista.
Complementos del atuendo
Para completar el conjunto, los caballeros usaban zapatos puntiagudos con tacón y una gran hebilla —a menudo incrustada con una joya— que aportaba un toque de distinción.
Contexto social y político
Esta forma de vestir era típica de los gentlemen conservadores, fieles a la moda establecida desde la época de Luis XIV. Sin embargo, la euforia revolucionaria cambió radicalmente no solo la política y la sociedad, sino también los hábitos cotidianos, incluida la forma de vestir.
De hecho, uno de los grupos más radicales y violentos de la revolución se autodenominó sanculottes —"sin culottes"— como símbolo de rechazo a la prenda aristocrática.