Una visión del pasado
En los primeros años del siglo XX la higiene de las axilas no incluía los desodorantes modernos que usamos hoy. La rutina consistía en un lavado cuidadoso con agua y jabón y, a veces, en remedios caseros que hoy nos parecen curiosos.
El manual de belleza de la tía abuela
Recientemente retomé la publicación de fragmentos de un antiguo manual de belleza femenina que pertenecía a mi tía mayor. El texto, extraído del libro «Para ser bella» (Sonzogno, Milán, 1906), nos muestra lo que se consideraba "vanguardia" en el cuidado personal hace más de un siglo.
Leer estas recetas extravagantes nos saca una sonrisa, pero también constituye un valioso documento histórico para entender cómo nuestras bisabuelas se ocupaban de su higiene antes de la llegada de los desodorantes industriales.
Remedios de la época
En ausencia de los desodorantes actuales, se empleaban soluciones mucho más rudimentarias. El manual aconsejaba:
«Se debe aplicar a diario una abundante loción de agua alcohólica fresca bajo las axilas. Si la sudoración es excesiva, se sugiere espolvorear alumbre y colocar compresas de raíces de cardo hervido y de lirio amarillo, en partes iguales.»
Hoy, por contraste, basta con un spray y listo. ¡Qué diferencia! (Foto cortesía de: focus.it).