Cambio de tiempos verbales
Al narrar un recuerdo del pasado, el escritor emplea el pretérito para describir los hechos vividos. Si, a continuación, el personaje proyecta su vida futura, es necesario pasar al futuro simple.
Ejemplo
Imagina a un personaje que recuerda su infancia: «Jugaba en el patio y escuchaba las risas de mis amigos». Cuando ese mismo personaje empieza a imaginar lo que le depara el mañana, la narración cambia: «Mañana buscará un nuevo trabajo y quizá se mudará a otra ciudad».
Por qué es importante
Los tiempos pretérito y futuro indican momentos diferentes. Mantener el mismo tiempo cuando el relato pasa del pasado al futuro genera ambigüedad y confusión en el lector, que no sabrá si los eventos ya ocurrieron o están por suceder.
Por ello, el autor debe cambiar de forma clara los tiempos verbales, señalando al lector el salto temporal y garantizando una lectura fluida y comprensible.