El centavo de trigo de plata D de 1946 no existe. Todas las piezas emitidas ese año fueron acuñadas únicamente en las casas de Filadelfia y San Francisco.
Una joven atractiva y audaz Ludwika Zachariasiewicz, de 17 años cuando estalló la guerra, usó su belleza y su falta de escrúpulos para seducir a oficiales alemanes, colaboradores polacos y, después, a agentes soviéticos. Su vida se convirtió en un juego de supervivencia y traición, narrado en su lib