Los inicios de los relojes para mujer
Los primeros relojes diseñados específicamente para mujeres aparecieron a principios del siglo XIX, aunque su uso era limitado y reservado a círculos aristocráticos.
Expansión en el siglo XX
Fue a comienzos del siglo XX cuando los relojes femeninos se popularizaron masivamente. En muchas sociedades se consideraba que una mujer debía llevar reloj como símbolo de riqueza y estatus, y también como herramienta práctica para gestionar sus actividades cotidianas.
Durante la Primera Guerra Mundial, el diseño de relojes de pulsera se adaptó a las necesidades de las mujeres que trabajaban fuera de casa, consolidando su presencia en la moda y la vida diaria.