Una vida bajo el radar
Tras el asesinato de John Dillinger en 1934, Ana Cumpănaș decidió alejarse de los focos mediáticos y llevar una existencia discreta. Cambió de residencia con frecuencia, estableciéndose en ciudades como Nueva York, Ohio y Alabama, siempre procurando no ser reconocida.
Matrimonios y trabajos
Se casó varias veces, pero mantuvo un perfil bajo y nunca regresó a Indiana. Los registros indican que desempeñó distintos oficios: costurera, empleada de oficina y bibliotecaria, entre otros.
Los últimos años
En sus últimos años, Ana fue internada en un hogar de ancianos en Michigan, donde aparecía bajo el apellido "Sexton". Allí vivió sus últimos meses con relativa tranquilidad.
Fallecimiento
Anna Cumpănaș falleció en junio de 1986, a la edad de 86 años.