Disolución de la milicia del sur
Tras el fallido asalto de John Brown a Harpers Ferry en 1859, la milicia sureña fue desmantelada. Las autoridades confederadas, temerosas de un posible levantamiento esclavista, ordenaron su disolución inmediata.
Captura de los insurgentes
El ataque fracasó y Brown, junto a sus compañeros, fue capturado por la Marina de los EE. UU., bajo el mando del futuro general Robert E. Lee. Fueron juzgados por traición y homicidio.
Sentencia y ejecución
John Brown fue declarado culpable y ejecutado por ahorcamiento. Su muerte se convirtió en un símbolo polarizador: mártir para los abolicionistas y villano para los defensores de la esclavitud.
Impacto en la relación Norte‑Sur
El asalto y la posterior represión intensificaron las tensiones entre el Norte y el Sur, considerándose uno de los eventos que precipitaron la Guerra Civil estadounidense.