Historia de Europa

El precursor del Der Spiegel: "Esta semana" nace en 1946 en Hannover

En noviembre de 1946, los lectores de Hannover sostenían por primera vez la revista de noticias "Esta semana". Uno de sus fundadores fue Rudolf Augstein, quien pocos meses después rebautizó la publicación como "Der Spiegel".

Por Felix Klabe

El 16 de noviembre de 1946, la ciudad de Hannover estaba prácticamente arrasada tras las intensas campañas de bombardeo aliadas. Mientras gran parte del centro quedó reducido a escombros, el emblemático rascacielos de la Anzeiger, con su cúpula redonda, sobrevivió casi intacto a casi 100 ataques. Dentro del edificio de ladrillo en la Goseriede, jóvenes editores se sentaban en sillas de jardín desgastadas, ultimando la prueba de un nuevo semanario: "Esta semana", con en la portada al intérprete jefe de la ONU, André Kaminker, de brazos abiertos. Ese sábado de noviembre, los lectores lo compraron por una Reichsmark. Tras seis números, bajo la estricta censura del poder de ocupación británico, el periódico obtuvo un editor alemán: Rudolf Augstein, quien renombró "Diese Woche" a "Der Spiegel" pocas semanas después.

El papel de Augstein: la cabecera política

En 1945 Augstein tenía 22 años cuando el exjefe de la sección de artes del periódico donde se había formado como editor antes de su conscripción en la Segunda Guerra Mundial lo contactó. Necesitaban un sub‑editor que pudiera redactar la cabecera política, según recordó Augstein en una entrevista de 1993, nueve años antes de su fallecimiento. Nacido en Hannover, estudió en el distrito obrero de Linden.

Los británicos que impulsaron una prensa libre

Poco después Augstein conoció al sargento mayor y periodista checo‑británico Harry Bohrer, quien se convertiría en su amigo. Bohrer recibió la misión de crear una revista alemana al estilo de "Time Magazine". A su lado estaban Henry Ormond y John Seymour Chaloner, descritos en su obituario como "el intrépido rubio que conducía el coche requisado del ministro de Relaciones Exteriores nazi Joachim von Ribbentrop y buscaba periodistas sin ataduras para levantar una prensa libre". Reclutaron a Augstein. "¿Un periódico británico? No lo creía, pero pensé: ¿por qué no?", dijo más tarde.

Se imprimen 15.000 ejemplares

El rascacielos Anzeiger en Hannover fue el escenario donde Rudolf Augstein fundó el "Spiegel". "Así empezamos", escribió Augstein en un artículo sobre los primeros días de la posguerra. La tirada de "Esta semana" fue de 15.000 copias, con un presupuesto de 70.000 Reichsmarks. Por mandato de los británicos, los jóvenes redactores adoptaron el estilo anglo‑americano: "El formato de la revista exige brevedad y nos apegamos a ello desde el principio. Eso era nuevo en Alemania". El proceso era sencillo: Bohrer, Ormond y Chaloner traducían artículos de "Time" y los entregaban a los periodistas.

Críticas a los ocupantes

Lo novedoso también fue la audacia de la prensa. El equipo editorial de Augstein señalaba sin rodeos las condiciones de la Alemania de la posguerra y no dudaba en criticar a los ocupantes. Observaban atentamente lo que los hombres del rascacielos Anzeiger sacaban de las máquinas de escribir. Chaloner siempre dejaba que Augstein expresara su opinión. Sin embargo, la censura británica podía durar varios días, según Augstein: "Los franceses se quejaban, los rusos también, los ingleses igual".

"La hoja debe estar en manos alemanas"

Augstein irritó a los británicos al denunciar, por ejemplo, que los alemanes del Ruhr estaban pasando hambre. En un momento los ocupantes dijeron basta: "Los ataques políticos de Augstein provocaron que se decidiera: o se cierra el periódico o se publica bajo otro nombre y con otro editor", recordó su compañero Leo Brawand, fallecido en 2009. Augstein explicó que se tomó la decisión de que "el periódico debía quedar en manos alemanas de inmediato", y la medida se aplicó en 24 horas.

Se elimina la censura británica

Al igual que su predecesor, el primer número de "Der Spiegel" costó una Reichsmark y conservó un diseño casi idéntico al de "Esta semana". Augstein obtuvo una licencia temporal como editor junto a Chaloner y dos socios, por 10.000 Reichsmarks. Un oficial militar le retiró las notas sobre una posible censura británica; Augstein le agradeció con un simple "Gracias, señor". Al elegir el nombre, consultaron al padre de Augstein, quien descartó "El Eco". Finalmente se decidió "Der Spiegel", y siete años después Augstein trasladó la redacción de Hannover a Hamburgo.

En el primer número de "Der Spiegel" se incluyó un mensaje de despedida para "Esta semana": "Hace seis semanas salió una nueva revista llamada 'Esta semana'. Su intento de reflejar la actualidad mundial fue bien recibido. Las autoridades británicas han autorizado que la revista continúe bajo gestión alemana independiente. Por tanto, 'Esta semana' se descontinúa y, en su lugar, 'Der Spiegel' se presenta hoy. Los directores de publicación y edición de 'Esta semana' agradecen a sus colaboradores y les desean mucho éxito con el nuevo 'Der Spiegel'."

¿Por qué ambas revistas se vendieron como pan caliente?

"Der Spiegel" alcanzó un éxito rotundo en el incipiente panorama mediático alemán. Pero "Esta semana" también se vendió como pan caliente, a pesar de la escasez de papel que limitaba la tirada. Augstein no atribuía el éxito solo a la calidad periodística: "Hay que considerar que cada hoja de papel era un bien escaso. La gente necesitaba papel y algo que leer. No podías equivocarte; siempre vendías lo que había disponible".

La convicción política como eje central

Para los jóvenes editores, la frase guía era: "Queremos escribir lo que nos hubiera gustado leer en otro lugar si no existiera esta publicación". Sus convicciones políticas siempre estuvieron al frente. "Con el tiempo se expandió, pero el principio de no doblegarse ante ninguna autoridad, ni siquiera un amigo, siguió siendo inquebrantable".