En agosto de 2002 intensas lluvias hicieron que el río Elba y sus afluentes se desbordaran. Con cientos de miles de sacos de arena, voluntarios y militares intentaron proteger las ciudades del norte. En el este de Alemania, la catástrofe dejó muertos y daños devastadores.
Por Kathrin Weber
Un verano que se tornó tormenta
En gran parte de Alemania el clima veraniego era agradable, pero en el este y sureste se desató una lluvia torrencial. En Zinnwald‑Georgenfeld, en la zona oriental de los Montes Ore, cayeron 312 litros de precipitación por metro cuadrado el 12 de agosto, la cantidad que normalmente se acumula en tres meses.
Sajonia sufre los mayores estragos: 21 fallecidos
En Sajonia, Baviera y la República Checa también llovió con fuerza. Los diques se desbordaron, el nivel del Elba y sus afluentes subió rápidamente y pequeños arroyos se convirtieron en torrentes. Numerosos municipios quedaron aislados y fueron evacuados en helicóptero.
Dresde se ve obligada a evacuar zonas clave
El 14 de agosto, el patio interior del Zwinger de Dresde estaba bajo el agua, al igual que la galería de arte. La estación central, la clínica universitaria, la Semperoper, la galería del Zwinger y el parlamento estatal fueron inundados. Pirna y Meissen también sufrieron inundaciones. En total, al menos 45 personas perdieron la vida en la Europa central, 21 de ellas en Sajonia.
Ciudades a orillas del Elba se preparan para el tsunami
En Hitzacker, los residentes levantan lonas y sacos de arena para proteger el casco antiguo. Desde Sajonia la ola avanza hacia el norte, atravesando Sajonia‑Anhalt y Brandeburgo. En Amt Neuhaus se refuerzan los diques de la antigua RDA, se desalojan los campamentos y se trasladan los ganados. En Lauenburg, Schleswig‑Holstein, los habitantes tapan puertas y ventanas y trasladan sus pertenencias a pisos superiores. El alcalde Harald Heuer teme una "catástrofe".
Los gobiernos locales declaran alerta de desastre
En los estados del norte, bomberos, fuerzas armadas y organizaciones de ayuda están en alerta. Se distribuyen cientos de miles de sacos de arena y se preparan planes de evacuación. En Hitzacker el nivel del agua subía unos diez centímetros por hora. El 18 de agosto los distritos de Lauenburg (Schleswig‑Holstein), Ludwigslust (Mecklemburgo‑Pomerania Occidental) y Lüneburg y Lüchow‑Dannenberg (Baja Sajonia) activaron la alarma de desastre.
El agua llega, pero los diques aguantan
Con la ayuda de soldados y voluntarios, los diques se reforzaron. El 21 de agosto la ola alcanzó Mecklemburgo‑Pomerania y Baja Sajonia, y poco después Schleswig‑Holstein. Aunque el nivel del agua no alcanzó los picos temidos, se evacuaron pueblos entre Dömitz y Boizenburg y el distrito de Neuhaus por el riesgo de rotura de diques. En Hamburgo solo algunos veranos en las zonas de Vier‑ y Marschlande fueron abandonados; la ciudad no estuvo en peligro gracias a la mayor anchura del río tras la esclusa de Geesthacht.
El casco antiguo de Hitzacker bajo el agua
El 22 de agosto, el casco histórico sin protección de Hitzacker estaba a 1,5 m bajo el nivel del agua. Aunque la subida se detuvo, la presión sobre los diques seguía siendo alta. En varios lugares el agua se filtró, pero los diques resistieron, en parte porque se abrieron cinco compuertas en la cuenca de Havel (Brandeburgo y Sajonia‑Anhalt) para descargar el exceso. El 25 de agosto los niveles descendían más rápido de lo previsto y los gobiernos locales pudieron levantar la alerta de desastre el 27 de agosto.
La inundación del Elba: el desastre natural más costoso de Alemania
Los daños incluyen carreteras y puentes destruidos, diques dañados, edificios residenciales y comerciales, y campos agrícolas perdidos. El costo total se estimó en 11,6 mil millones de euros, de los cuales 8,6 mil millones correspondieron a Sajonia. Solo una pequeña parte está cubierta por seguros. Los afectados recibieron ayudas inmediatas del gobierno federal, los estados, los municipios y la UE, que aportaron alrededor de 10 mil millones de euros. Además, se pospuso la segunda fase de la reforma fiscal para financiar un fondo de 7,1 mil millones de euros destinado a la reconstrucción.
Solidaridad y donaciones masivas
Empresas, asociaciones y particulares mostraron una gran solidaridad. El campeón mundial de Fórmula 1 Michael Schumacher donó un millón de euros y muchos siguieron su ejemplo. La Cruz Roja Alemana recaudó unos 146 mil millones de euros de más de 1,3 millones de donantes, y en total se recibieron cerca de 500 mil millones de euros en diferentes cuentas de donación.
Inversión en protección contra inundaciones
Tras la catástrofe se incrementó la inversión en diques, muros, embalses de retención y sistemas de alerta. Sin embargo, el BUND (Bund für Umwelt und Naturschutz Deutschland) criticó diez años después la falta de espacio para los ríos, recordando que las promesas de "dar más cauces a los ríos" habían sido olvidadas y que las medidas adoptadas no serían suficientes para absorber una inundación como la de 2002.
El cambio climático aumentará el riesgo de inundaciones
Las inundaciones ya no son fenómenos raros; en julio de 2021, Garding (Schleswig‑Holstein) sufrió otra inundación tras lluvias intensas. Los gobiernos continúan invirtiendo en protección fluvial, pues el clima extremo provocado por el calentamiento global hace que eventos como el de 2002 se vuelvan casi anuales. Un estudio del GDV (Asociación Alemana de Seguros) de 2018 anticipa que los daños por inundaciones podrían duplicarse o triplicarse para finales de siglo, según el modelo climático considerado.