Historia de Europa

¡Contra la muerte nuclear!

Con la "Apelación de Gotinga" de 1957, científicos protestaron contra los planes de armamento atómico de Konrad Adenauer. Su manifiesto se convirtió en la base de la campaña "Lucha contra la muerte nuclear".

Por Britta Probol

«¡Agáchate y cúbrete!», cantaba la tortuga de dibujos animados Bert en una película de defensa civil estadounidense de los años 50. Cuando caía una bomba atómica, había que agacharse y protegerse la cabeza con cualquier objeto, incluso con un periódico. EE. UU. y la URSS competían por desarrollar la bomba de hidrógeno, exhibían su nueva tecnología y organizaban pruebas nucleares en el desierto. Desde la perspectiva actual, la actitud ante la amenaza nuclear al inicio de la Guerra Fría resulta grotescamente ingenua.

¿Armas nucleares, solo "una evolución de la artillería"?

Konrad Adenauer y Franz Josef Strauss, en un ejercicio de otoño de 1958, defendían la incorporación del armamento nuclear. Según el propio Adenauer, los efectos de "esta terrible arma" eran manejables. El 5 de abril de 1957 declaró que los armas nucleares tácticas eran "nada más que la evolución de la artillería" y que la República Federal debía "unirse a los últimos desarrollos del armamento convencional".

Este planteamiento surgió porque Adenauer y su ministro de Defensa, Strauss, querían dotar a la recién creada Bundeswehr de ojivas nucleares tácticas, bajo la "doctrina de disuasión graduada" propuesta por el secretario de Defensa estadounidense Charles E. Wilson, para posicionar a Alemania como un socio igualitario dentro de la OTAN.

18 científicos alemanes se hacen públicos

Otto Hahn, Carl Friedrich von Weizsäcker y Walther Gerlach (de izquierda a derecha) fueron algunos de los firmantes de la "Apelación de Gotinga".

La trivialización del peligro nuclear a nivel político provocó la reacción de la comunidad científica. Los físicos alemanes, entre ellos Otto Hahn, Werner Heisenberg y Carl Friedrich von Weizsäcker, redactaron en una semana una declaración que quedó conocida como la "Apelación de Gotinga" del 12 de abril de 1957.

El documento, difundido por la oficina de Hahn, describía con claridad el riesgo que suponían las armas nucleares y concluía con las palabras:

«Para un país pequeño como la República Federal de Alemania, creemos que la mejor forma de estar protegido y contribuir a la paz mundial es renunciar expresamente y de forma voluntaria a la posesión de cualquier tipo de arma nuclear. En ningún caso alguno de los firmantes participaría de alguna manera en la fabricación, el ensayo o el uso de armas nucleares», según la Apelación de Gotinga del 12 de abril de 1957.

El rechazo popular contra las armas nucleares se organiza

La "Apelación de Gotinga" pretendía impulsar la primera oposición extra‑parlamentaria amplia en la República Federal. De esa resistencia surgió la campaña "Lucha contra la muerte nuclear", que fue ganando impulso en los meses siguientes con el apoyo del SPD, de las iglesias y de los sindicatos.

120 000 personas se manifiestan en Hamburgo

Una encuesta representativa de febrero de 1958 mostraba que el 83 % de los alemanes se oponía a la instalación de bases nucleares en Alemania Occidental. Sin embargo, el 25 de marzo de 1958 el Bundestag aprobó equipar a la Bundeswehr con sistemas de lanzamiento nuclear, manteniendo las ojivas bajo custodia estadounidense.

Tras la decisión, se desencadenó una avalancha de marchas silenciosas, concentraciones y huelgas. El 19 de abril de 1958 se celebraron manifestaciones masivas en Hamburgo, Bremen, Kiel, Múnich, Mannheim, Dortmund y Essen. En Hamburgo participaron 120 000 personas, la mayor movilización popular desde la Segunda Guerra Mundial. El SPD incluso solicitó un referéndum sobre el armamento nuclear. Las protestas continuaron en mayo y junio.

Retirada del SPD y desaparición de la campaña

El gobierno de la CDU logró desacreditar el movimiento tildándolo de "comunista". Tras la contundente victoria de la CDU en las elecciones regionales de Renania del Norte‑Westfalia en junio de 1958, el SPD empezó a distanciarse del movimiento. En 1959, con el programa de Bad Godesberg, el partido se orientó hacia una gran coalición y apoyó a la Bundeswehr.

Al perder el apoyo logístico del SPD, la iniciativa "Lucha contra la muerte nuclear" se desintegró. De sus ruinas surgirá más adelante el movimiento de la Marcha de Pascua.


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