El 1 de octubre de 1958 el "Rey del Rock" desembarcó en Bremerhaven para cumplir su servicio militar. Elvis permaneció en Alemania durante un año y medio, una etapa decisiva y, a la vez, curiosa en su vida.
La llegada y la euforia de los fans
A las 8:46 a.m. el buque de transporte militar USS General Randall atracó en el muelle de Columbia en Bremerhaven. Unos minutos después, el recluta Elvis Presley bajó del pasillo de embarque con su uniforme, saludado por un grupo de chicas escolares que lo vitoreaban como a un rey. Un reportero de Radio Bremen le preguntó: "¿Qué tiene de especial Elvis?" y él respondió entusiasmado: "¡Todo! La forma en que se mueve, el ritmo, la manera en que cantamos los jóvenes".
Esperanzas frustradas de un concierto
Los seguidores esperaban que Elvis diera una actuación, pero él solo saludó, agitó la mano y murmuró al reportero: "No creo que sea el momento para cantar". Aún así, estaba feliz de estar allí. Poco después tomó el tren hacia Hesse, destino Friedberg, con un cartel pintado a mano que decía "Welcome to Germany, Elvis Presley".
Servicio militar y cambio de imagen
En Alemania Elvis sirvió en un batallón de tanques. Un año antes había recibido la carta de convocatoria, lo que supuso una catástrofe para su carrera: ¿dos años de ejército? Su mánager, el coronel Tom Parker, decidió aprovechar el servicio para “domar” al rebelde del rock, transformándolo en un ciudadano patriótico, humilde y disciplinado. Incluso tuvo que abandonar su característico tupé.
El contexto del rock en esa época
El rock 'n' roll vivía una crisis. Chuck Berry estaba en prisión, Little Richard se había convertido en sacerdote, Jerry Lee Lewis había sido expulsado por casarse con su prima menor de edad y Buddy Holly moriría en un accidente aéreo al año siguiente. Mientras tanto, Elvis estaba cumpliendo su deber en un batallón de tanques.
La maquinaria de la fama
Tom Parker ya estaba preparando la siguiente jugada. Publicaba historias, fotos y anécdotas del joven soldado para mantener hambrienta a la audiencia. La vida cotidiana de Elvis incluía una estancia en un hotel y, después, en una villa en Bad Nauheim, donde convivía con amigos, su padre y su abuela. Los gemelos Kessler, que bailaban en el Lido de París, recuerdan haberlo visto en fiestas de fin de semana.
Drogas y el encuentro con Priscilla
Durante su servicio Elvis tuvo acceso a anfetaminas suministradas por el ejército, una sustancia que más tarde marcaría su vida personal y profesional. Además, conoció a Priscilla Beaulieu, cuya familia también estaba estacionada en Alemania; ella tenía solo 14 años cuando iniciaron su relación.
Regreso a Estados Unidos y legado
En la primavera de 1960 el rey volvió a EE. UU. y retomó su carrera, aunque con un repertorio más orientado a baladas para el cine. Algunos críticos atribuyen su posterior declive a la experiencia alemana, mientras que otros ven en ella el inicio de una madurez artística.
Para las chicas que observaban el muelle de Bremerhaven aquel miércoles de octubre, todo acababa de comenzar: Elvis, el rey del rock, había puesto un pie en Alemania. "¡Solo ver su brazo derecho ya me alegra!" exclamó el reportero.