Historia de Europa

La velocidad a través del tiempo: la historia del Tempo Hanseat

La historia del fabricante de automóviles de Hamburgo, Tempo‑Werk, comienza en 1928. Su triciclo de reparto, el Hanseat, se convirtió en un vehículo icónico en la posguerra y, aunque pocos sobreviven, algunos todavía circulan por las calles.

Por Jochen Lambernd

Kai‑Uwe Wahl ha restaurado su propio Tempo Hanseat. "¿Tenías uno de esos?" y "¡Qué tiempos aquellos!" son las frases que suele oír cuando lleva su triciclo por Hamburgo. Le gusta sorprender a la gente indicando que su vehículo, un panel van con motor diésel de un cilindro y 10 CV de 454 cm³, data de 1989. La referencia a la India en sus explicaciones proviene de la larga historia de Tempo‑Werk, que lleva más de 90 años.

De comerciante de carbón a fabricante de automóviles

Los fundadores, Max Vidal y su hijo Óscar, iniciaron su actividad en el comercio de carbón y combustibles. Al buscar un sector con mayor proyección, descubrieron el floreciente mercado de los vehículos de tres ruedas. En aquel entonces, los automóviles con menos de cuatro ruedas y menos de 200 cm³ estaban exentos de impuestos y de licencia de conducir.

Los inicios fueron algo accidentados

En 1928 se fundó la empresa Vidal & Sohn, a la que más tarde se le añadió el nombre Tempo‑Werk. La producción inicial presentaba fallos y los primeros vehículos salían de la línea con defectos graves. La llegada del diseñador Otto Daus en 1929 marcó un punto de inflexión y la compañía ganó velocidad. Tras establecerse unos años en Wandsbek, en 1934‑35 se mudó a unas instalaciones más amplias en Harburg (Hamburgo). En la década de 1930, Tempo fabricó el camión ligero más vendido del mundo.

Muchísimas variantes de equipamiento

Todos los modelos Tempo son de tracción delantera, lo que permite a los compradores combinar libremente las versiones y los equipos. A lo largo de sus más de 40 años de historia, Tempo‑Werk produjo una gran variedad de carrocerías especiales. "Tempo construye a medida", decían. Con el G1200, la firma también fabricó un vehículo todoterreno que interesó al ejército, incluso en el extranjero.

Precaución extra en tres ruedas

Los Tempo son ágiles, pero es esencial reducir la velocidad antes de una curva. "Lo especial de Tempo es que son de Hamburgo y son bastante raros", afirma Kai‑Uwe Wahl. Sven Thomsen, miembro del Tempo Club Germany (fundado en 1999), añade el consejo de los años 30: "¡Quita el pie del acelerador antes de girar!" De lo contrario, el vehículo puede volcar y acabar en una zanja.

Vehículos robustos que ayudaron a la reconstrucción

Al agotarse las piezas de recambio, el club conserva catálogos, manuales de taller, instrucciones y planos técnicos para mantener viva la memoria del Hanseat. Tras la Segunda Guerra Mundial, el vehículo fue apodado "el motor de la reconstrucción". En 1945, después de que los británicos autorizaran la producción, Vidal & Sohn retomó la fabricación. El verdadero impulso llegó con la reforma monetaria de 1948 y el Plan Marshall, que suministró materias primas a la ciudad hanseática. La fábrica contrató a muchos nuevos trabajadores, la demanda creció y se ampliaron los hangares.

  • Tempo Club Germany
  • Modelos Tempo

Versatilidad

Además del Hanseat (evolución de los prebélicos A200 y A400), el cuatrimoto Matador tuvo gran aceptación. Empresas como Phoenix (neumáticos) y Kühne (mostaza) incluyeron Tempo en sus flotas. El vehículo también resultó popular entre pequeños comercios y vendedores ambulantes. Se fabricaron ambulancias, grúas, barredoras, camiones cisterna y autobuses, todos basados en la misma plataforma. Algunas familias disfrutaron de versiones con equipamiento de camping. Las exportaciones fueron fuertes: 48 países figuraban en la lista de pedidos, y Vidal & Sohn disfrutó de una verdadera ola de éxito.

"Tempo, tempo, el mundo grita, tempo, tempo, el tiempo es dinero. Si no tienes un coche Tempo, la competencia te gana." – Lema de la empresa.

Sin posibilidades contra los grandes

La competencia pronto reaccionó. En 1952 Tempo tuvo que buscar otro proveedor de motores para el Matador, pues Volkswagen, que hasta entonces suministraba el motor, decidió no seguir apoyando al fabricante de Hamburgo. El nuevo modelo Wiking aportó algo de impulso, pero la presión de los grandes grupos (VW, Opel, Daimler, Ford) que invertían enormes sumas hizo que la empresa tuviera que buscar socios. El 1 de febrero de 1955 Oscar Vidal vendió el 50 % de la compañía a Hannoversche Maschinenbau AG (Hanomag). La razón fue que el tiempo de gloria del Hanseat había terminado; los triciclos ya no tenían demanda. Tras superar los 100 000 ejemplares, la producción en Alemania se detuvo en 1956.

De Hanomag a Rheinstahl

La colaboración con Hanomag comenzó bien, pero la propia empresa de Hannover pronto se vio en apuros. En 1958 la Rheinische Stahlwerke AG de Essen adquirió la mayoría de acciones de Hanomag y, al año siguiente, Tempo y Hanomag pasaron al grupo Rheinstahl. En 1965 Oscar Vidal vendió sus últimas participaciones. Dentro del conglomerado de Essen, Tempo siguió bajo la marca Hanomag. El furgón de reparto se desarrolló como el "Harburger Transporter". Desde 1966 el Matador llevaba también el emblema Rheinstahl‑Hanomag en la parrilla. Hasta entonces se habían fabricado 277 281 vehículos Tempo en Alemania.

Hoy, Daimler ocupa la antigua fábrica de Tempo

En 1969 la planta de Harburg pasó a formar parte de Hanomag‑Henschel Fahrzeugwerke GmbH, que fue adquirida por Daimler‑Benz en 1971. Hasta 1977‑78 Mercedes produjo el "Harburger Transporter" en Hamburgo; su sucesor, el T1 ("Bremer Transporter"), incorporó la estrella de Mercedes.

Actualmente la instalación de Daimler es un centro de alta tecnología dedicado a componentes para la electromovilidad, así como a ejes, columnas de dirección, piezas estructurales ligeras y sistemas de escape. Al menos un producto de la planta de Harburg está presente en cada coche Mercedes‑Benz.

El Hanseat seguirá fabricándose en la India durante 38 años más

Aunque la marca Tempo desapareció de Alemania, sigue viva en la India: la empresa Bajaj‑Tempo produjo furgones de tres ruedas bajo licencia entre 1962 y 2000. De ahí proviene el Hanseat de 1989 que Kai‑Uwe Wahl ha importado. El vehículo funciona perfectamente (velocidad máxima 50 km/h) y cuenta con la inspección técnica (MOT). Wahl no lo cuida de forma exagerada: "Quiero que mi coche muestre su vida. No soy de los que restauran en exceso".