Historia de Europa

El antiguo país de Punt: de la riqueza inigualable al más pobre de la Tierra

El país de Punt

Existió una región al este de Egipto, considerada la morada de la diosa Hathor y la tierra donde el dios Ra emergía cada mañana para iluminar el mundo. Los egipcios la llamaban ta‑netcher, “la tierra del dios”, y la describían como un lugar de riqueza sin parangón, proveedora de incienso, mirra, madera de ébano, oro, malaquita y otros productos exóticos.

Primeras expediciones egipcias

El nombre del territorio era Punt. Ya en el Antiguo Reino, el faraón Sahura (dinastía V) organizó, alrededor del siglo 25 a.C., la primera expedición conocida para traer mirra, ébano, electrum y malaquita a Egipto.

El antiguo país de Punt: de la riqueza inigualable al más pobre de la Tierra

Posteriormente, el faraón Pepi II (dinastía VI) y Menunhotep III (dinastía XI) enviaron también sus comisiones. La de Menunhotep III, liderada por el canciller Henu, reunía a tres mil hombres y quedó inmortalizada en una inscripción en el valle de Wadi Hammamat:

«Fui enviado a conducir naves al país de Punt para traer al faraón especias aromáticas que los príncipes del país Rojo recogen en abundancia, pues encantan a todas las naciones…»

La gran expedición de la reina Hatshepsut

El relato más famoso corresponde a la campaña patrocinada por la reina‑faraón Hatshepsut a principios del Imperio Nuevo (siglo 15 a.C.). Hatshepsut, hija, nieta y esposa de faraones, logró consolidar su poder tras una lucha contra el visir (el chati) y el arquitecto real. Con el respaldo del sumo sacerdote, se proclamó faraón de las Dos Tierras y primera hija de Amón, frente a su sobrino Tutmosis III.

El antiguo país de Punt: de la riqueza inigualable al más pobre de la Tierra

Para demostrar su legitimidad, organizó una doble expedición, por mar y por tierra, destinada a importar árboles de incienso, mirra, oro, ébano y otras maderas preciosas que escaseaban en Egipto.

La doble expedición a Punt

Por mar, partieron cinco naves de 24 m de eslora y 6 m de ancho, tripuladas por más de doscientos hombres. En cada embarcación se llevaban ofrendas para los gobernantes locales, incluida una enorme estatua de granito rosa que representaba a Hatshepsut junto al dios Amón.

El regreso fue un rotundo éxito: los barcos regresaron cargados con más de treinta árboles vivos extraídos de raíz, grandes cantidades de resina de mirra, ébano, marfil, malaquita (“oro verde”), incienso, pieles de animales, babuinos, perros y otros bienes que enriquecieron los tesoros reales.

El antiguo país de Punt: de la riqueza inigualable al más pobre de la Tierra

El triunfo quedó inmortalizado en el templo de Djeser‑Djeseru en Deir el‑Bahari, la construcción más monumental del valle y la única de su tipo en Egipto. Allí se plantaron árboles vivos frente a la entrada y, en sus paredes, relieves que describen la expedición y muestran animales desconocidos para los egipcios.

¿Dónde se encontraba Punt?

El antiguo país de Punt: de la riqueza inigualable al más pobre de la Tierra

Los textos egipcios describen a la reina Ity, corpulenta, y al rey Parehu, barbudo y con tocado y anillos en la pierna. Sus habitantes tenían piel más oscura que la egipcia, algunos de tono cobre y otros negros como los nubios, y vestían faldas cortas similares a las egipcias. Sus viviendas eran chozas redondas de troncos revestidas de barro y techos cónicos de paja.

La ubicación exacta de Punt sigue siendo un misterio. Las descripciones de flora y fauna sugieren una zona costera del Mar Rojo o del Golfo de Adén, en la región que hoy comprende Sudán, Somalia, Eritrea, Etiopía y Djibouti. Ese territorio, antaño “la morada de Ra en la tierra” y fuente de incalculables riquezas, se encuentra ahora entre las áreas más pobres del planeta.

Colaboración de Enrique Ros de History Notes.