Historia de Europa

Los reyes góticos: una versión criminal, de Ataúlfo a Amalarico

En el artículo «Cuán injusta es la RAE con godos, bárbaros y vándalos» se expusieron los abusos semánticos contra estos pueblos germánicos. Ahora nos adentramos en el Morbo Gothorum, una enfermedad endémica que convirtió la realeza en una profesión de alto riesgo. Al ser una monarquía electiva y no hereditaria, los góticos se dividían en facciones que a menudo desembocaban en regicidios. Acompáñanos en esta trilogía de la lista de los reyes góticos en su versión criminal.

Los reyes góticos: una versión criminal, de Ataúlfo a Amalarico

Ataúlfo, el primer rey hispánico

Tras la muerte de Alarico I en 410, los visigodos eligieron a su cuñado Ataúlfo como su nuevo monarca. Ataúlfo había capturado a Gala Placidia, hija de Teodosio I y hermana de los emperadores Honorio y Arcadio. Aunque muchos interpretan su matrimonio con Gala como una maniobra política para legitimar su dinastía, varios historiadores creen que hubo también un componente sentimental.

El reinado de Ataúlfo estuvo marcado por conflictos con Roma. Tras una derrota, los visigodos cruzaron los Pirineos y se refugiaron en Hispania, llevándose a Gala. La familia parecía asentarse en la Barceloneta, pero la tragedia llegó rápidamente: su hijo Teodosio murió en la infancia y Ataúlfo fue emboscado por un hombre llamado Dubius, quien lo hirió gravemente. Las versiones varían; algunos atribuyen el ataque a un insulto personal, otros a órdenes del líder rival Sigerico o incluso del propio Honorio, vengándose del rapto de su hermana.

En 415, Ataúlfo falleció, nombrando a su hermano Walia como sucesor y pidiéndole que devolviera a Gala a su hermano. Sin embargo, la sucesión electiva de los godos era frágil y pronto se desataría una nueva ola de violencia.

Los reyes góticos: una versión criminal, de Ataúlfo a Amalarico

Sigerico y la crueldad gratuita

El conspirador Sigerico tomó el trono tras la muerte de Ataúlfo. En su primera semana, ordenó la muerte de los hijos de Ataúlfo con su primera esposa y sometió a Gala a una humillación pública: la azotó y la obligó a caminar descalza durante decenas de kilómetros. Ocho días después, los partidarios de Ataúlfo y su hermano Walia, hartos de su barbarie, lo asesinaron, devolviendo el trono a Walia.

Walia cumplió la última voluntad de su hermano y devolvió a Gala a Roma, poniendo fin a esa fase del conflicto.

La batalla de los Campos Catalanes (451) y la muerte de Teodorico I

En 451, la coalición romana, liderada por el general Flavio Aecio, y los visigodos bajo el rey Teodorico I se enfrentaron a los hunos de Atila en la famosa Batalla de los Campos Catalanes, en el norte de Francia. Teodorico I cayó en combate; su hijo Turismundo fue alzado en su escudo y proclamado rey.

Dos años después, Turismundo fue asesinado en una trama urdida por sus propios hermanos Teodorico II y Frederico, bajo la sospecha de que el propio general Aecio había incitado la rivalidad para mantener a los visigodos bajo control.

Teodorico II y la caída de la autoridad

Teodorico II, pese a sus primeros éxitos aliados con el emperador Valentiniano III, se vio superado por los conflictos internos y las presiones de los suevos y francos. En 466, su hermano Eurico lo derrocó, apoyado por la facción arianista que veía al cristianismo trinitario como una amenaza.

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Eurico, el último de la línea

Eurico consolidó su poder y, tras medio siglo, el trono pasó a Amalarico. Este último intentó sellar la paz con los francos mediante un matrimonio arreglado con Clotilde, hija del rey merovingio Clodoveo I. La unión fue problemática: Amalarico era arriano, mientras que Clotilde era católica, y la diferencia religiosa se tradujo en humillaciones y violencia.

Los francos, indignados por el trato a Clotilde, rompieron el pacto y atacaron a los visigodos. Amalarico logró escapar a Barcelona, pero su muerte sigue rodeada de dos versiones: una lo culpa de un francón llamado Bessón en venganza, y la otra señala a un asesino a sueldo contratado por Teudis, quien se convertiría en el siguiente rey gótico.