Introducción
El mito del «sangre azul» ya no tiene sentido. En la práctica, la sangre de las monarquías europeas ha sido tan diversa como cualquier otra. Hace siglos se exigía la pureza dinástica, pero con el tiempo los cronistas ocultaron los numerosos casos de hijos ilegítimos que surgieron en la casa de Borbón.
Los bastardos de Carlos IV
Según el libro Bastardos y Borbones: los hijos desconocidos de la dinastía (2011) de José María Zavala, la mayoría de los hijos de Carlos IV no fueron engendrados por él, sino por su esposa, la infame María Luisa de Borbón‑Parma. De los 24 embarazos de la reina sólo siete llegaron a la edad adulta.
El heredero, Fernando VII, habría sido hijo bastardo de María Luisa y de su amante Manuel Godoy. Un sobre marcado «Muy reservado», con una carta del 8 de enero 1819 escrita por el confesor de la reina, Fray Juan de Almaraz, declara que ninguno de los hijos de María Luisa era legítimo y que «la dinastía Borbón ha quedado extinguida en España».
Fernando VII y la Pragmática Sanción
Fernando VII se casó cuatro veces, pero sólo tuvo descendencia con su última esposa, María Cristina de Borbón. Para que su hija mayor pudiera reinar, promulgó la Pragmática Sanción que abolió la Ley Sálica impuesta por Felipe V. Esa decisión desencadenó la Guerra Carlista, pues su hermano Carlos María Isidro se opuso a la sucesión de una mujer.
Isabel II y los escándalos de la corte
La vida amorosa de la familia continuó. Se rumorea que la propia Isabel II tuvo un hijo con el capitán de ingenieros Enrique Puigmoltó, lo que habría originado el apodo popular de su hijo, el futuro rey Alfonso XII, de «Puigmoltejo».
Alfonso XII, a su vez, engendró dos hijos ilegítimos con la soprano Elena Sanz. Tras su muerte, la viuda María Cristina de Habsburgo, apodada «Doña Virtudes», se negó a seguir manteniendo a esos niños. La cantante exigió una indemnización que el Estado pagó, aunque nunca recibió la suma completa.
Alfonso XIII y la era del cine pornográfico
El último monarca de la línea directa, Alfonso XIII, también tuvo varios hijos fuera del matrimonio, entre ellos tres con la actriz Carmen Ruiz Moragas. Uno de ellos, Leandro Alfonso Ruiz de Moragas, obtuvo el derecho judicial a usar el apellido Borbón. Otro, el actor Ángel Picazo, llegó a interpretar a su propio padre en la película The Last Hours (1965).
Conclusión
Si ninguno de los hijos de María Luisa de Parma era biológicamente de Carlos IV, entonces Fernando VII, Isabel II y sus descendientes no serían auténticos Borbones. Los constantes escándalos y la proliferación de hijos ilegítimos ponen en duda la continuidad genética de la dinastía, aunque la corona haya sobrevivido políticamente.
Artículo escrito por Jesús Callejo.