Historia de Europa

La sangrienta fiesta de Roskilde (1157): cuando la realidad supera la ficción

Admito que ya estoy cansado de comparar la serie Game of Thrones con hechos históricos. Sin embargo, la historia danesa del siglo XII ofrece una escena que supera a la ficción: la sangrienta fiesta de Roskilde.

El escenario: Dinamarca, 1104

En 1104 llega a la corte la noticia de la muerte del rey Eric Egode (el Bueno) mientras peregrinaba a Tierra Santa. Su esposa, la reina Bodil, también fallece poco después, en el Monte de los Olivos. El trono queda en manos del hermano de Eric, Niels, quien gobierna treinta años y promueve la construcción de iglesias y monasterios.

Los pretendientes al trono

Eric no tuvo hijos con Bodil, pero sí varios hijos ilegítimos. Uno de ellos, Canuto Lavard, es nombrado duque de Slesvig por Niels. Canuto actúa con gran autonomía y bajo fuerte influencia alemana, lo que le granjea la enemistad del rey y de su hijo, el príncipe Magnus.

En la celebración navideña de 1131, Magnus y sus seguidores asesinan a Canuto Lavard. Sus partidarios, liderados por su hermano Eric, se vengan en la batalla de Fodevig (1134), donde muere el príncipe Magnus y cinco de los siete obispos daneses. Ese mismo año, en Slesvig, el rey Niels es asesinado en la calle. Eric se proclama rey, pero su crueldad lo lleva a ser asesinado en 1137, pasando el trono a su sobrino Eric el Cordero.

La sucesión conflictiva

Eric el Cordero abdica en 1146 y se retira a un convento, desatando una guerra entre tres pretendientes: su hijo Sweyn, Canuto, hijo de Magnus, y Valdemar, hijo de Canuto Lavard. Tras varias alianzas y conflictos, los tres acuden al emperador del Sacro Imperio Romano para arbitrar.

El emperador propone dividir el reino en tres partes, pero ninguno acepta. Deciden entonces reunirse en el castillo real de Roskilde para intentar una solución mediante un banquete.

La fiesta sangrienta de Roskilde

En la noche del banquete, en 1157, un grupo de hombres armados irrumpen en la sala, apagan las luces y desatan una matanza indiscriminada. Canuto, hijo de Magnus, muere; Valdemar, hijo de Canuto Lavard, resulta gravemente herido. Todas las sospechas recaen sobre Sweyn, el tercer candidato.

Valdemar logra escapar a Jutlandia, pero Sweyn lo persigue con su flota y su ejército. La batalla final tiene lugar en Grathe Heath, donde Valdemar sale victorioso. Sweyn huye, pero es interceptado por un campesino que le rompe el cráneo con un hacha, acabando con su vida.

Consecuencias

Valdemar I se consolida como el monarca indiscutible de Dinamarca y comienza un largo y próspero reinado, ganándose el sobrenombre de Valdemar el Grande. Su compañero de confianza, el obispo Absalón Rig, también estuvo presente en la sangrienta fiesta de Roskilde.

Roskilde es el tradicional lugar de sepultura de los reyes y reinas daneses; su catedral alberga numerosos sarcófagos reales, como se muestra en la foto de la cabecera del artículo.

Fuente: Palle Lauring, Historia de Dinamarca.