Orígenes y nombramiento
Alexios Philanthropinos provenía de una familia militar. En 1294 fue nombrado por Andronikos comandante de las fuerzas fronterizas en el río Maeandro. El general Livadarios recibió el mando del resto de las tropas de Asia Menor.
Reclutamiento de refugiados cretenses
Philanthropinos incorporó a su ejército a numerosos refugiados de Creta, que huían tras la revuelta contra los venecianos. Con estos guerreros, expertos arqueros desde la Antigüedad, reforzó la guardia fronteriza con una infantería ligera de élite.
Campaña contra los turcos
Impulsado por los arqueros cretenses, decidió atacar a los turcos que asediaban constantemente los pueblos y ciudades fronterizas. Rápidamente penetró en tierras ocupadas, dispersó a las tropas otomanas, tomó la fortaleza de Melanudion y llegó a Mileto como libertador.
Capturó tantos prisioneros turcos que, según los cronistas de la época, un esclavo turco valía menos en la ciudad que una oveja. Los gobernadores y emires otomanos, horrorizados, se vieron obligados a rendirse y le concedieron refuerzos.
Con estos nuevos recursos, Philanthropinos continuó la ofensiva, logrando limpiar gran parte de Asia Menor del dominio turco, incluso con la colaboración de algunos líderes otomanos que, paradójicamente, utilizaban a los griegos para someter a sus propios compatriotas.
Traición y caída
Animado por sus triunfos, el ejército lo impulsó a rebelarse y a proclamarse emperador. Sin embargo, Andronikos, a través de Livadarios, lo arrestó y le cegó en diciembre de 1296.
Con su ceguera se perdió la única oportunidad de recuperar Asia Menor y el liderazgo capaz de unir a las fuerzas griegas. Andronikos, temeroso de su trono, dejó de confiar en las tropas nativas y prefirió apoyarse en mercenarios.