Telegramas del embajador estadounidense en Atenas
Los telegramas del embajador Philip Talbot al Departamento de Estado ya a principios de diciembre de 1967 resaltaban el conflicto latente entre el rey Constantino II y la Junta militar. Talbot informó: "En los últimos días Constantino me expresó su preocupación por las intenciones de la Junta. El 30 de noviembre temía que esa misma noche la Junta arrestara al ministro de Defensa Spantidakis y a los generales Kollias y Peridis".
La señal a la OTAN y el plan real
El 13 de diciembre, antes de que se produjera el contramovimiento realista, Talbot envió una señal a la sede de la OTAN indicando que el rey lo había llamado a Tatoi y le había comunicado su intención de actuar ese mismo día contra la Junta. Según el embajador, el monarca planeaba trasladarse, con su familia y allegados, a Kavala, donde creía que le esperaría un contingente leal del ejército. Desde allí pretendía solicitar el apoyo de las fuerzas armadas y exigir la dimisión del gobierno de la Junta.
Petición de apoyo diplomático
Constantino solicitó a Talbot que los mensajes al interior del gobierno griego (ministros Pipinelis y Spantidakis) se canalizaran por los canales estadounidenses, con el fin de obtener respaldo diplomático en la OTAN. El rey pidió al embajador que el presidente y el gobierno de EE. UU. respaldaran su movimiento para restaurar la normalidad constitucional.
La postura ambivalente de EE. UU.
Talbot, aunque comprendía la desesperación del rey, consideró que las posibilidades de éxito del contramovimiento eran escasas. Por eso negó el uso de los canales estadounidenses para el rey, indicando que sólo lo haría "hasta que quedara claro que su movimiento tiene una seria probabilidad de éxito". Permitió, sin embargo, la comunicación con Spantidakis y Pipinelis, dejando clara la intención de Washington de no tomar partido hasta evaluar la balanza de fuerzas.
Informe del 13 de diciembre al Departamento de Estado
Al mediodía de ese día, Talbot redactó un informe en el que describía la reacción de la Junta al intento realista. Señaló que el coronel Papadopoulos, al igual que Constantino, creía estar provocando una "revolución". El embajador, aparentemente siguiendo órdenes de Washington, aseguró a la Junta que EE. UU. no intervendría a favor de ninguna de las partes y que su objetivo era evitar un derramamiento de sangre.
Énfasis en la amenaza comunista
Para persuadir a sus superiores, Talbot subrayó el peligro del comunismo, escribiendo: "Aunque EE. UU. como aliado y amigo de Grecia no interviene en asuntos internos, la reciente crisis en Chipre demuestra que una guerra en la región solo puede concluir con ganancias para los comunistas". Concluyó que los intereses estadounidenses dependían del éxito del rey, pues su fracaso consolidaría a la Junta en los años venideros.
Intentos de mediación y respuesta de Washington
Talbot propuso incluso que Papadopoulos negociara con el rey, pero el Departamento de Estado, influido por el informe sobre la supuesta amenaza comunista, prohibió cualquier iniciativa de mediación. Esa misma mañana, Talbot sugirió que EE. UU. declarara al coronel Papadopoulos "sedicioso" y diera el peso de la balanza al monarca.
Derrota del movimiento realista
Horas después, la Junta anunció la destitución del rey y la designación del general Georgios Zoitakis como regente. Talbot solicitó instrucciones, pero recibió una orden firme de respaldar a la Junta, lo que desilusionó al embajador. Papadopoulos mantuvo contacto constante con Talbot; el 14 de diciembre le comunicó que el rey había renunciado a sus funciones y que, según la Constitución, se había instalado un regente.
El final del intento y la postura definitiva de EE. UU.
Talbot explicó que era difícil convencer al gobierno estadounidense de aceptar la excusa de Papadopoulos, pues el rey seguía en Grecia y actuaba conforme a la Constitución. Reiteró que la prioridad era evitar la guerra civil. La Junta, alarmada por el movimiento anti‑realista, constató la falta de organización y de información sobre la lealtad de los oficiales, lo que provocó la rápida desaparición del levantamiento y la fuga del rey y su familia a Italia.
Últimos informes y la visión de Talbot
En su informe posterior, Talbot ya no vio alternativa viable y predijo que, al no haber caído el rey, el régimen podría intensificar la represión sin temor a la opinión externa. Aun así, el rey siguió solicitando a Talbot que mediara para que EE. UU. no reconociera al gobierno militar y para que se convocara un referéndum que permitiera su regreso. Talbot instruyó al personal de la embajada a responder que, si EE. UU. reconocía al gobierno militar, no se tomaría una decisión hasta aclarar la situación del rey.
Conclusión
El 6 de enero de 1968, Papadopoulos envió una carta al presidente estadounidense Lyndon Johnson afirmando que la Junta había evitado una guerra civil, consolidando así la posición de EE. UU. a favor del régimen militar.
El embajador estadounidense Philip Talbot (izquierda), el coronel Papadopoulos y el subsecretario de Estado estadounidense Rockwell.